6

H.P. LOVECRAFT: VISIONES DE UNA LOCURA CÓSMICA

27 de febrero de 2010

6 comentarios Enlaces a esta entrada  

Sabemos que el Miedo es una de las emociones más intensas y profundas del Ser Humano. Y el miedo más antiguo y poderoso es aquel vinculado a lo Desconocido. El hecho de admitir esta realidad -son muy pocos los psicólogos que la niegan- sitúa a los cuentos sobrenaturales entre las formas más auténticas y significativas del arte literario.

Sin embargo, el alcance de lo espectral y lo macabro es, por lo general, bastante limitado; pues exige por parte del lector cierto grado de imaginación y una considerable capacidad de evasión de la vida cotidiana. Son relativamente pocos, en efecto, los individuos que pueden liberarse lo suficiente de las cadenas de la rutina diaria como para corresponder a las intimidaciones del Más Allá.

H.P. Lovecraft-11

Ha habido escritores que comprendieron muy bien este fenómeno, dejando, con su sensibilidad e intelecto, llagas en el alma (que sólo el paso del tiempo puede cicatrizar). Quizá podamos delinear mejor esta idea con la propia declaración de Howard Phillips Lovecraft, el autor de horror más influyente del siglo XX: “El único comprobante de lo genuinamente sobrenatural es saber si suscita o no en el lector un profundo sentimiento de inquietud al contacto con lo desconocido, una actitud de aprensión frente al avance insidioso del espanto, como si se estuviese escuchando el batir de unas alas tenebrosas o el movimiento de criaturas informes en los inimaginables y remotos límites del universo conocido”.

HIS NAME IS ALIVE!

H.P. Lovecraft-12 H.P. Lovecraft nació en 1890 en la ciudad de Providence, Rhode Island (Estados Unidos). Fue el ermitaño, olvidado hijo de un padre que murió de sífilis terciaria tras años de internamiento, y -según todos los testimonios- de una madre confusa e inmadura. Educado en el hogar de su abuelo materno, Lovecraft fue abandonado a sus propios medios. Las bases de su mundo imaginativo quedaron sentadas a una edad muy temprana: víctima de la primera de muchas crisis emocionales -“casi un colapso”- a los ocho años, llevó una escolarización formal que resultó esporádica, pero el futuro escritor se zambulló vorazmente en su formación autodidacta, particularmente en lo que a la astronomía se refiere. Sobre esta ciencia, publicó cuando adolescente varios magacines hectografiados, llegando a redactar columnas astronómicas para algunos periódicos de Rhode Island. Empezó a escribir relatos y poemas siendo ya un veinteañero, editándolos inicialmente en medios amateur. A su vez, mantuvo correspondencia con varios escritores con quienes tenía intereses comunes, formando el así llamado “Círculo de Lovecraft”.

Una de las ventajas de la acertada selección de relatos que Peter Straub escogió para su antología en la Library Of America -recopilación que representa más o menos la mitad de la narrativa de H.P. Lovecraft- es que, cuando se la lee de manera secuencial, permite al lector presenciar el proceso de maduración como escritor. Para cuando se lanza el antedicho compendio, el autor ya padecía un estadio avanzado de la enfermedad que le causaría la muerte -cáncer intestinal-. Poco se pudo hacer para tratar el mal: Lovecraft intentó soportar el dolor cada vez más intenso durante el invierno de 1936-37, pero finalmente se vio obligado a ingresar en el Hospital Memorial Jane Brown el primero de marzo de 1937, donde fallecería cuatro días después. Fue sepultado en el mausoleo familiar de los Phillips, en el cementerio de Swan Point.

H.P. Lovecraft-13

Muchos más volúmenes recopilatorios siguieron al pistoletazo de salida de Straub, y finalmente el trabajo de Lovecraft quedó codificado en libros que llegaron a ser traducidos a más de una docena de idiomas. Sus relatos están disponibles en ediciones ampliamente comentadas; sus ensayos, poemas y cartas son accesibles para el público mayoritario, y muchos estudiosos han escrito sobre las profundidades y complejidades de su pensamiento. Queda mucho por hacer en el estudio de Lovecraft, pero es seguro decir que, gracias al mérito intrínseco de su pluma y a la perseverancia y diligencia de sus asociados y amigos; Lovecraft se ha ganado un pequeño pero importante lugar en el canon de la literatura americana.

EL ALUCINADO JOVEN LOVECRAFT

Howard fue un niño misántropo y sufrió frecuentes enfermedades, algunas de ellas de origen aparentemente psicológico, asistiendo de manera más que episódica a la escuela de Slater Avenue -pero absorbiendo gran cantidad de información a través de sus lecturas individuales. Sobre los ocho años descubre la ciencia: primero la química, luego el estudio de los astros. Se consideraba británico y adoraba todo lo que le recordase el pasado colonial de su patria. Fue una persona un tanto antisocial, que dedicaba su tiempo a la lectura, a la astronomía y a cartearse con otros aficionados a la literatura macabra. Asimismo, desde muy pequeño sintió una morbosa aversión al mar (de acuerdo a la freudiana explicación de Wandrei, achacable a una intoxicación por comer pescado en malas condiciones).

H.P. Lovecraft-05

También le producían pavor los invertebrados, la vida marina en conjunto, las bajas temperaturas, los obesos, la gente de otras razas, los suburbios, el mestizaje, los instrumentos de percusión, las cuevas, los sótanos, la vejez, los grandes períodos de tiempo, la arquitectura monumental, la geometría no-euclidiana, los desiertos, los océanos, las ratas, los perros, la campiña de Nueva Inglaterra, la ciudad de Nueva York, los hongos, las sustancias viscosas, los experimentos médicos, los sueños, las texturas gomosas, las texturas gelatinosas, el color gris, la vida vegetal, los lapsos de memoria, los libros antiguos, la genética, la niebla, los gases, los silbidos, los susurros... Las cosas que no le asustaban hubiesen conformado, probablemente, una lista menos abundante.

Como los vampiros, H.P. Lovecraft odiaba la luz del día. Pero en las noches revivía para leer, para escribir, para pasear por las calles solitarias -sin enemigos ya- y, sobre todo, para soñar. Vivía por y para sus sueños. En ellos experimentaba “una extraña sensación de expectación y de aventura, relacionada con el paisaje, con la arquitectura y con ciertos efectos de las nubes en el cielo”. Este placer estético, según August Derleth, le impidió suicidarse.

H.P. Lovecraft-09

Robert Bloch, autor de Psicosis, dice de él que, si bien es cierto fomentó su propia leyenda, también lo es que viajó, que se escribió con mucha gente, que estaba siempre al corriente de la filosofía, la política, y la ciencia de su época. “La imagen del hombre retraído y solitario, que persigue sombras y pasea por las noches en antiguos cementerios -dice Bloch-, no es completa”. Y añade: “La rareza de Howard Phillips Lovecraft, si es que hubo tal rareza, residió en que su torre de marfil estaba mejor construida y era más bella que la mayoría de aquellas, y en que invitaba al mundo entero a visitarla y a compartir sus riquezas”.

EL CÍRCULO MACABRO

H.P. Lovecraft-15 Lovecraft fue un gran innovador del cuento de terror gracias a su singular tratamiento de la narrativa y a la atmósfera de sus historias, que acercaron al género a la ciencia ficción (no llegaba a la veintena y ya escribía una columna de astronomía para el Providence Tribune). Escritor relativamente desconocido en su tiempo, mientras que sus historias se habían hecho un lugar en revistas como Weird Tales, mucha gente no ubicaba ni su nombre. A pesar de ello, mantenía correspondencia con otros escritores contemporáneos, como Clark Ashton Smith y August Derleth, quienes se convirtieron en buenos amigos suyos (incluso sin haberse conocido nunca en persona). Este nutrido grupo de escritores recibió a posteriori el justo apelativo de “Círculo de Lovecraft” o “Escuela de Lovecraft”, ya que tomaba prestados elementos de las historias de Lovecraft -libros misteriosos de nombres inquietantes, panteones de dioses extraterrestres como Cthulhu y Azathoth, lugares como Miskatonic y Arkham- para usarlos en sus propias historias (con la bendición y “complicidad” de Lovecraft). Se ha sugerido que fueron los esfuerzos del Círculo de Lovecraft -particularmente de August Derleth- los que evitaron que el nombre y las historias de Lovecraft desaparecieran completamente en las tinieblas del olvido. La mayor parte de su obra apareció de modo póstumo.

Sus narraciones, macabras y fantásticas, en las que se observa la influencia de Lord Dunsany, William H. Hodgson, Arthur Machen, Ambrose Bierce y Edgar Alan Poe; desarrollan la idea de una legendaria y primigenia población de la Tierra, no oriunda de este planeta, que intenta sin descanso recuperar su poder perdido. Estos relatos versan sobre espíritus malignos, posesiones psíquicas y mundos oníricos donde el tiempo y el espacio se alteran irremediablemente; relatos que moldearon los llamados Mitos de Cthulhu -piedra basal cosmogónica resultante de un trabajo colectivo que cristalizó en torno a un hombre solitario, pero que fue cincelada con las aportaciones de la Escuela de Lovecraft: el propio autor, Clark Ashton Smith, Robert E. Howard, Robert Bloch, August Derleth, Frank Belknap Long, Henry Kuttner, E. Hoffman Price y otros.

H.P. Lovecraft-16

Después de la muerte de Lovecraft, esta asociación espontánea de literatos siguió contribuyendo a su leyenda. August Derleth fue, probablemente, el más prolífico de todos ellos: sus contribuciones han sido controvertidas, ya que, mientras Lovecraft nunca consideró a su panteón de dioses extraterrestres más que como parte de la trama argumental; Derleth creó una cosmología completa, con una guerra entre Los Dioses Arquetípicos, como Hypnos o Nodens, y los Primigenios, como Hastur y Nyarlathotep. Además, asoció a los Primigenios a los cuatro elementos.

A partir de entonces, nuevas y oscuras deidades se alzaron misteriosamente en los rincones del Universo en busca de sus dominios ancestrales; temibles libros de saber olvidado y circunstancias abominables se vincularon a detalles y escenas espeluznantes con ambientes de pesadilla y viajes oníricos hacia dimensiones desconocidas, en un conjunto de viscosas y grotescas leyendas capaz de hacer enloquecer al más cuerdo de los mortales. Cada una de ellas supuso un grano de arena: de todos ellos fue alimentándose el dogma recién creado, que acabaría convertido en una sucesión de extrañas costas bañadas por mares preternaturales.

DELIRIO ALIENÍGENA

Las pesadillas que Lovecraft sufría le sirvieron de inspiración directa para su trabajo. Quizás es esa visión directa pero simbólica de su inconsciente la que explica su continuo revuelo y popularidad. En su cuento largo “En Las Montañas Alucinantes”, leemos: “Los Antiguos bajaron de las estrellas cuando la Tierra aún era joven. Eran seres cuya sustancia había sido guiada por una extraña evolución, cuyos poderes eran mayores de los que jamás habían existido en el planeta. Para realizar sus vuelos prehistóricos a través del espacio cósmico, según la leyenda, absorbían ciertos productos químicos que casi los independizaban de la alimentación, la respiración, el frío y el calor”.

H.P. Lovecraft-06

Sus intereses le llevaron a apreciar de manera especial el trabajo de Edgar Allan Poe, quien influyó fuertemente en sus primeras historias, de atmósfera lóbrega y ocultos miedos que acechan en la Oscuridad. El descubrimiento de las historias de Edward Plunkett y Lord Dunsany llevó la literatura de Lovecraft a un nuevo nivel, el de las fantasías que tomaban lugar en la tierra de los sueños. Y fue probablemente la influencia de Arthur Machen, con sus bien construidos cuentos sobre la supervivencia del antiguo mal y de su fe en misterios esotéricos que yacían detrás de la realidad; lo que finalmente inspiró a Lovecraft a encontrarse a sí mismo a partir de 1923.

El arte de Lovecraft consistió exclusivamente en producir horror, y en esta tarea su alcance fue colosal. Como escenario de sus horrores construyó un universo entero donde el tiempo se medía en eones y que otros pudieron seguir amueblando indefinidamente. Sus horrores, con sólo algunas excepciones, son descritos de manera tan vaga y difusa que sugieren una pantalla en blanco donde el lector pueda proyectar la sombra que más se amolde a su imaginación. Así, pues, escribiría a su colega y amigo Robert E. Howard, creador de Conan El Bárbaro: “La base para el auténtico horror cósmico es siempre la violación del orden natural de las cosas”. Lovecraft ya miraba más allá de los meros caprichos de la existencia terrenal, buscando horrores más vastos y extraordinarios.

 H.P. Lovecraft-08

Otra inspiración provino de una fuente insospechada: los avances científicos en áreas como la biología, la astronomía, la geología y la física; que reducían al Ser Humano a algo insignificante, impotente y condenado en un universo mecánico y materialista -un pequeñísimo punto en la vastedad infinita del macrocosmos. Estas ideas contribuyeron de forma decisiva a un movimiento llamado cosmicismo, y le proporcionaron a Lovecraft razones de peso para su ateísmo. Esto lo llevó a un trono oscuro con la creación del corpus de lo que es hoy llamado comúnmente los Mitos de Cthulhu: tinglado de deidades alienígenas extradimensionales y horrores que se alimentan de la Humanidad y que tienen trazos de antiguos mitos y leyendas. Sus historias, igualmente, crearon uno de los elementos de mayor influencia en el género del horror: el Necronomicón, manuscrito secreto del árabe insano Abdul Alhazred. El impacto y la fortaleza del concepto de este mito han llevado a algunos a concluir que Lovecraft basó su trabajo en leyendas pre-existentes y en creencias místicas. Insólitamente, ediciones apócrifas del temido pero no menos reverenciado Necronomicón también han sido publicadas a través de los años.

Las conclusiones a las que llega Lovecraft son mal que bien las mismas que asume la ciencia ficción moderna:

1) Los Primigenios, que crearon la vida en la Tierra, proceden del espacio y están dotados de grandes poderes sobre la mente y la materia.

H.P. Lovecraft-07

2) La Humanidad es sólo una raza más de las que han habitado la Tierra, fue creada por esos seres superiores procedentes de las estrellas, y no será la última.

3) Los Antiguos crearon las sucesivas especies simplemente para su propio provecho: los shoggoths era una raza de esclavos destinada a realizar trabajos de gran dureza física, mientras que los animales, simios y humanos eran ganado para su alimentación -o entretenimiento para su ocio-.

H.P. Lovecraft-04

4) Las convulsiones geológicas supusieron un cambio radical en los acontecimientos históricos, ya que se aletargaron los Primigenios, y la vida siguió su curso en un proceso evolutivo libre de restricciones artificiales.

5) Las cualidades que llamamos humanas surgieron simplemente a imagen y semejanza de nuestros creadores; otras resultaron de procesos evolutivos inherentes a la biología.

Es posible también que, más allá del cariz personal, las repulsivas criaturas de Lovecraft sean la expresión visionaria de unas verdades esenciales de la Humanidad, esas verdades que pertenecen a las esferas de las sombras y que podrían remontarse al Hombre primitivo. A pesar de sus defectos y de sus extravagancias retóricas, esa visión estremecedora puede ser una descripción exacta y filogenética de los viejos demonios, de esos demonios que nos atemorizan desde antaño y que son vivencias frecuentes en algunos privilegiados portavoces de lo ominoso. Déjense llevar por el horror cósmico y sientan el estremecimiento de su acecho, el mefítico olor de una presencia amenazadora, la textura gelatinosa y amorfa de algo que emite ruidos, gruñidos y bufidos; algo que salmodia el cántico de un aquelarre en un idioma indescifrable. Ellos ya están aquí y no hay escapatoria.

H.P. Lovecraft-01

Jorge Antonio Buckingham

(¿INNECESARIA?) CODA:

CTHULHU FHTAGN, CTHULHU FHTAGN!

Como no podía ser de otra manera, las repercusiones de la obra de Lovecraft no han quedado relegadas al terreno estrictamente literario. Se tienen noticias de al menos tres grupos de rock que nacieron marcados por su impronta. El primero y más antiguo fue el cuarteto psicodélico HP Lovecraft, que funcionó en Chicago entre 1967 y 1969, y cuyo escaso legado discográfico quedó recopilado en Dreams In The Witch House: The Complete Philips Recordings (Rev-Ola, 2005). El nombre del CD remite directamente a un paralizante cuento del autor.

El segundo grupo fue Necronomicon, vigoroso combo germano entre psicodélico y krautrocker: su hijo unigénito, el estupendo Tips Zum Selbstmord (tradúzcase como “consejos para suicidarse”), se editó en 1972 a través de la escudería Best Prehodi. Y el tercero fue Shub-Niggurath (en la teología Lovecraft, un infernal dios de la fertilidad), ensamble francés que palpitó entre 1983 y 1991, bebiendo del prog rock, del kraut, de la música concreta y hasta del jazz. C’étaient De Très Grands Vents (Musea, 1991) es su obra definitiva. Esto aparte, bandas de latitudes más, ejem, sudamericanas, como los chilenos de Lluvia Ácida o nuestros paisanos de Dios Hastío, han invocado en las letras de sus canciones la memoria del freak mayor de Providence.

H.P. Lovecraft-02

Asimismo, el arte cinematográfico se ha hecho eco de las pesadillas lovecraftianas, directa e indirectamente, con más suerte en el segundo enfoque que en el primero. Es innegable la influencia de Lovecraft en películas como la saga Evil Dead de Sam Raimi, The Thing (1982, ambientada en la desolada Antártida) o In The Mouth Of Madness (1995, que se vale de una violenta vuelta de tuerca para confundir y finalmente mezclar la literatura de horror y la realidad). Los dos últimos films, por cierto, son de John Carpenter. Ninguno de los tres mencionados se centra específicamente en Lovecraft, cierto, pero todos ellos recurren al acervo de su horripilante orbe.

Por desgracia, aquellos esfuerzos del celuloide que han abordado más directamente a Lovecraft sólo han cosechado resultados entre malos y a lo sumo regularones. Dos ejemplos al azar: hacia 1970, se estrenó en la pantalla grande The Dunwich Horror, de un tal Daniel Haller, verdadero fiasco que ni de lejos puede interpretarse como una acertada adaptación del homónimo cuento lovecraftiano. Mejor suerte corrió H.P. Lovecraft’s Re-Animator (1985, de Stuart Gordon), si bien tampoco da margen para entusiasmarse demasiado.

H.P. Lovecraft-14

De otro lado, algunos fans avezados de Lovecraft han aprovechado la plataforma de YouTube para presentar cortos basados en sus pavorosas historias (algunos de ellos hechos en animación). Las más de las veces no han pasado de ser pálidos ecos del poder de sugestión que mostrara en este mundo el maestro del horror. Una saludable excepción a la regla es el corto A Lovecraft Dream, que colgamos aquí:

Otras muestras, que merecen el escarnio público (ambas acreditadas a Demon Skull Studios), son las siguientes:

 

Hákim de Merv

LEE LA TRIPLE COMPILACIÓN                                                                                      RELATOS DE LOS MITOS DE CTHULHU                                                                         (BRUGUERA, 1978) AQUÍ

ENLACES RECOMENDADOS:

http://www.es.wikipedia.org/wiki/Howard_Phillips_Lovecraft (en Wikipedia).

http://www.hplovecraft.com/ (en The H.P. Lovecraft Archive).

http://www.dagonbytes.com/thelibrary/lovecraft/ (en DagonBytes.com).

http://www.hplovecraft.es (en H.P. Lovecraft: La Web En Castellano Dedicada A Howard Philips Lovecraft Y Su Obra).

http://elmoradordelaobscuridad.blogspot.com/ (en El Morador De La Oscuridad).

http://blogdermanel.blogspot.com/2009/12/lovecraft-y-los-mitos-de-cthulhu-por.html (en ERBLOS).

HP Lovecraft: http://www.discogs.com/artist/HP+Lovecraft (en Discogs).

Necronomicon: http://www.discogs.com/artist/Necronomicon+(3) (en Discogs).

Shub-Niggurath: http://www.discogs.com/artist/Shub+Niggurath (en Discogs).

Evil Dead II: http://entre-tintas.blogspot.com/2010/02/cinema-evil-dead-ii.html (en Entre Tintas).

The Thing: http://cienciaficcion3000.wordpress.com/2009/11/06/la-cosa-el-enigma-de-otro-mundo-the-thing/ (en Ciencia Ficción 3000).

H.P. Lovecraft’s Re-Animator: http://paranoidtheatre.blogspot.com/2009/10/re-animator.html (en Paranoid Theatre), http://grotesqueinfestation.blogspot.com/2010/02/re-animator-1985-stuart-gordon.html (en Grotesque Infestation) y http://zombieverde.blogspot.com/2009/11/re-animator-1985.html (en El Incorregible Zombie Verde).

2

DIÓGENES, EL FILÓSOFO QUE SE ZURRABA EN LA FILOSOFÍA

21 de febrero de 2010

2 comentarios Enlaces a esta entrada  

Hacia la madurez de su vida, Diógenes vivía en un tonel. Además, se le había condenado al exilio, hablaba con las estatuas, se alimentaba de migajas, cagó a Alejandro Magno, vestía harapos, su viejo era un prospecto de narco, fue parte del cinismo sin saber qué era y que lo era... ¿Cómo hizo para que el pueblo heleno lo ame, a pesar de ello?

Diogenes-05

Quizás porque la vida de Diógenes es, de cabo a rabo, una anécdota. Nació en la colonia griega de Sinope, en el año 412 a.C. La madre murió al poco tiempo de haberlo parido. El padre era un banquero de nombre Hicesias, que fue descubierto fabricando monedas falsas. Las autoridades embargaron todos los bienes de la familia (salvo una escudilla de madera y un manto) y exiliaron a Hicesias junto a su hijo, dejándoles sólo a un esclavo llamado Manes. Padre e hijo tomaron caminos diferentes: Diógenes partió con Manes rumbo a Atenas, pero el esclavo fugó la primera noche del exilio. Diógenes no se preocupó en absoluto y se dijo: “Si él puede vivir sin mí, yo también puedo vivir sin él”.

Se dice que, en el exilio, el joven Diógenes visitó el oráculo de Delfos para conseguir ayuda. Éste le repuso que debía “ir en contra de la corriente”. Al parecer, se lo tomó muuuuuy a pecho. Otra historia afirma que, vagando por el mundo, vio una ladera de olivares y una viña silvestre, y entonces se iluminó -se dio cuenta de que la naturaleza proporciona a los hombres todo lo que necesitan para vivir, y que las personas se preocupaban demasiado por cosas superfluas. Desde ese momento, se dedicó a llevar una vida lo más sencilla, austera y natural posible; y a denunciar todos los vicios. Según él, la virtud es el bien supremo: la ciencia, los honores, las riquezas y en general todo lo material; son falsos bienes que hay que despreciar.

Diogenes-08

Luego de andar errante un par de meses llegó a Atenas, donde escuchó a varios filósofos que profesaban ideas parecidas. Antístenes, un maestro ascético que había sido discípulo de Sócrates, llamó su atención y se volvió su seguidor por un tiempo. Fuentes de la época confirman que pronto superó a Antístenes en austeridad y fama, ya que puso en práctica de manera radical las lecciones aprendidas. Después, (re)consideró que la mejor forma de vivir era no acatar las lecciones de nadie. Recordando siempre al oráculo, desafió la corriente, las costumbres -la falsa moneda de la moralidad. En vez de cuestionarse qué estaba realmente mal, la gente se desvivía evitando únicamente lo que era visto convencionalmente como malo. Para los griegos, comer en medio del mercado estaba mal. Diógenes se puso a comer en medio del mercado, y a todo al que le preguntaba le respondía: “Me dio hambre en pleno mercado”. Algo parecido sucedió en el Ágora, donde lo encontraron masturbándose. Cuando alguien trató de reprimirlo le contestó: “¡Ojala el hambre se extinguiese si hiciera lo mismo en mi vientre!”.

Su estancia en la ciudad de Atenas estuvo llena de eventos igual de escandalosos. Aquí una breve relación de los más famosos:

- Un día se puso a caminar por la ciudad con una linterna. Parecía haber perdido algo. La gente le preguntaba que hacía, y Diógenes respondía: “Busco a un hombre”. El ¿filósofo? apartaba a las personas que encontraba, diciendo que sólo eran escombros, y que quería encontrar a un hombre honesto.

Diogenes-07

- Asistió a una lección de Zenón de Elea, en la cual el orador habló de la inexistencia del movimiento. Diógenes se puso de pie y comenzó a caminar.

- Lo encontraron una vez hablando con una estatua. “Me estoy acostumbrando a recibir negativas”, repuso.

- Interrogado sobre por qué la gente daba limosna a los pobres y no a los filósofos, respondió: “Porque piensan que pueden llegar a ser pobres, pero nunca a ser filósofos”.

Vivió como un vagabundo en Atenas. Dormía a la entrada de los templos cubierto por su manto, pero un día de lluvia tuvo problemas para dormir. Entonces consiguió un tonel vacío que habían usado en el templo de Cibeles y lo tomó por vivienda. “¿Quién posee una vivienda más cómoda y más fácil de mantener?”, se dijo a sí mismo. Cuando quería mudarse, sólo empujaba el tonel.

Diogenes-06

Obtuvo fama durante su estadía ateniense, y a veces diversas personas acudían a su tonel por las noches para pedirle consejo. En los peores casos, Diógenes los insultaba; en otros, sólo los regañaba, diciéndoles que sus preocupaciones eran causadas por los bienes que poseían: casas que debían mantener, esclavos que alimentar, etc. Las gentes admiraban su discurso y lo incitaban a escribir tratados filosóficos sobre el rechazo de los bienes de este mundo. Pero a él, que se regía por los principios de autonomía y desprecio de los usos de la sociedad, no le interesaba la idea de formar escuela -no se ha encontrado ningún texto escrito por Diógenes (en opinión personal, no creo que nunca se haya dedicado a escribir uno). Sólo hablaba de su visión de la vida, y sus discursos se volvían filosóficos. Sus detractores lo comenzaron a apodar “El Perro”. Diógenes se reía: decía que vivía mejor que dicho animal, ya que no tenía amo a quién obedecer.

Cierta vez, se embarcó rumbo a Egina. Su nave fue atacada por piratas que capturaron a los tripulantes y los llevaron a Corinto para venderlos como esclavos. Un hombre adinerado, Jeníades -a veces se escribe Xeniades-, pasaba por el mercado aquel día y se sorprendió de encontrar a un sujeto barbudo en la venta de esclavos.

-¿Qué sabes hacer?– le preguntó a Diógenes.

-¡Mandar! ¡Cómprame si quieres comprobarlo!

Diogenes-04

Divertido, Jeníades lo compró. Pronto comprendió que Diógenes era un sabio, y no dudó en convertirlo en preceptor de sus hijos. Se dice que ciertos admiradores atenienses se le acercaron para negociar su libertad con Jeníades y regresarlo a Atenas. Diógenes rechazó la oferta, diciéndoles: “aprendan a vivir sin mí, porque yo puedo vivir sin ustedes”.

Los hijos de Jeníades crecieron y, en cuanto abandonaron la casa, el corintio puso en libertad a Diógenes. Éste, sin perder más tiempo, se dirigió hacia el puerto, encontró un tonel y se instaló en él. En Corintio envejeció sin cambiar su modo de vida. Consiguió más fama e incluso los extranjeros se le acercaban a solicitarle consejo. En esta ciudad ocurrieron otras anécdotas:

Diogenes-02

- Al anunciar Filipo que iba a atacar Corintio, y al estar todos dedicados a los trabajos y corriendo de un lado a otro, él empujaba, haciéndolo rodar, el tonel en que vivía. Como alguien le preguntó “¿por qué lo haces, Diógenes?”, dijo “porque, estando todos tan apurados, sería absurdo que yo no hiciera nada. Así que echo a rodar mi tonel, no teniendo otra cosa en qué ocuparme”.

- Diógenes se encontraba en el cranium, lugar donde entrenaban los atletas corintios para las olimpiadas. Él estaba tendido, disfrutando del sol de mediodía. Alejandro Magno en persona se le acercó: el macedonio conocía bien la reputación de Diógenes, y quería conocerlo. El dueño del mundo estaba de pie frente al vago. “Dime, ¿hay algo que puedo hacer por ti? Lo que digas te será concedido”. “Sólo una cosa -repuso Diógenes, señalando una mano al cielo y otra a la sombra que Alejandro proyectaba-. No me quites el sol”. Los cortesanos que presenciaron la escena rieron. Alejandro, de todas maneras, dijo: “Si no hubiese sido Alejandro, habría querido ser Diógenes”.

Diogenes-01

- En otra ocasión, Alejandro encontró a Diógenes mirando una pila de huesos. Diógenes le dijo: “Busco los huesos de tu padre, pero no puedo diferenciarlos de los de un esclavo”.

Los datos de su muerte no son precisos. Dicen que murió de un cólico, de una caída, otros dicen que se suicidó, ya que quería tener control del día y la hora de su muerte. Aunque se oponía a las ceremonias, en especial a las religiosas, en Corintio le celebraron un grandioso funeral. Le erigieron una columna en mármol de Paros, con la figura de un perro desencantado.

Diogenes-03En la historia de la filosofía, Diógenes es considerado el mayor exponente del cinismo, por su forma radical de aplicar las enseñanzas de Antístenes. Sin embargo, a Diógenes poco le importaba hacer filosofía. Una vez se le escuchó decir que filosofar era hasta perjudicial, ya que ningún razonamiento conducía a la más mínima certeza. Se convirtió en discípulo de Antístenes no por su fama, sino por el ascetismo del que éste hablaba. Sus ideas de autosuficiencia del Hombre, de desprecio a la sociedad y orden establecido, y de su visión cosmopolita; rayan en la anarquía. Desarrolló también una visión atea. Al terminar su vida negaba a los dioses, la magia y las supersticiones, y todo lo que se derivaba de ella, en especial las celebraciones relacionadas con la muerte. “Si los dioses existiesen, se reirían de esas ceremonias inventadas por los hombres”. Él sólo creía en la felicidad, que ser feliz era la única virtud verdadera, y el único vicio verdadero es la desdicha, la cual está ligada a los deseos materiales (ya que un deseo insatisfecho es una fuente de dolor). Si bien fue una persona temida y algo indeseable en vida, su doctrina es trascendental. Es, sin duda, un ¿filósofo? que no ha perdido su actualidad.

He aquí su epitafio:

-Dime, perro, ¿de quién guardas la tumba?

-Del perro.

-¿Y quién es ese hombre, el perro?

-Diógenes.

-¿De que país?

-De Sinope.

-¿Aquél que vivía en un tonel?

-Ése. Y ahora está muerto y habita entre los astros.

Keko Zinaré

ENLACES RECOMENDADOS

http://es.wikipedia.org/wiki/Di%C3%B3genes_de_Sinope (en Wikipedia).

http://www.academiasocrates.com/socrates/diogenes.php (en Academia Sócrates).

http://www.nueva-acropolis.es/filosofia/humor/diogenes.htm (en Nueva Acrópolis).

http://www.proverbia.net/citasautor.asp?autor=298 (en Proverbia.net).

http://apuntesdefilosofa.blogspot.com/2009/10/diogenes-de-sinope.html (en Apuntes De Filosofía).

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...