Se entiende que la moral da forma a aquella conciencia de libertad propia del ser humano, a través de la cual sus actos son juzgados como buenos o malos. En términos generales, la moral puede conceptualizarse como aquel conjunto de valores deseables en toda persona, en el que se incluyen el respeto a la dignidad humana y la igualdad de sus congéneres (en torno a su género y ante la ley).

ILUSTREMENTE AQUEJADO
Hermann Karl Hesse nació el 2 de julio de 1877 en Calw, Baden-Wurtemberg (Alemania). Descendiente de misioneros cristianos, su familia tuvo una editorial de textos religiosos dirigida por el abuelo materno, Hermann Gundert. Sus padres fueron Marie Gundert y Johannes Hesse, hijo de un médico originario de Estonia. Tuvo cinco hermanos, de los cuales dos fallecieron prematuramente.
Durante los primeros años, el mundo de Hesse estuvo impregnado por el espíritu del pietismo suabo. El pietismo, vale la pena recordarlo, fue un movimiento religioso protestante surgido en Alemania en el siglo XVII, como reacción evangélica contra el intelectualismo y el formalismo dominantes en las iglesias luterana y calvinista. “Suabo”, por otra parte, es el gentilicio de Suabia, una región histórica alemana repartida actualmente entre Baden-Wurtemberg -como ya se dijo, la cuna del autor- y Baviera.

Hesse sostuvo continuos y violentos conflictos con sus padres, lo que lo lleva a un intenso peregrinaje a través de diferentes escuelas e instituciones. Pronto entra en una fase depresiva y manifiesta tendencias suicidas (“quisiera partir como el Sol en el ocaso”). Al poco tiempo, acomete una primera tentativa de suicidio (por lo que se lo interna en un manicomio, y luego en una institución para niños).
A fines de 1895, Hesse empezó a trabajar como librero en la librería Heckenhauer, labor a la que se consagró en cuerpo y alma. El grueso del fondo literario versaba principalmente sobre teología, filología y derecho. La tarea del joven aprendiz consistía en agrupar y archivar libros por cantidad. Al terminar la jornada, continuaba enriqueciendo su cultura en solitario -los libros compensaban la ausencia de contactos sociales (“...con los libros tenía más y mejores relaciones”).
La consagración literaria de Hesse hizo posible el matrimonio con Maria Bernoulli, en 1904, permitiéndole fundar una familia. Escribió la citada Bajo Las Ruedas además de relatos y poemas varios, pero su siguiente novela, Gertrude (1910), supone una crisis de creatividad en Hesse. Acabó a duras penas la obra, y más tarde la consideró fallida. En 1911, debido a algunos problemas familiares, tuvo que viajar por Ceilán e Indonesia. Allí no pudo encontrar la inspiración espiritual y religiosa que anhelaba. No obstante, este viaje impregnó sus obras posteriores, comenzando por Cuadernos Hindúes (1913).

En gran medida, por esta obra tardía le fue concedido en 1946 el premio Nobel de literatura. Después de la Segunda Guerra Mundial, su creatividad fue declinando: escribió relatos y poemas, pero ya ninguna novela. Murió mientras dormía, a los ochenta y cinco años, el 9 de agosto de 1962 en Montagnola, a consecuencia de una hemorragia cerebral. Sus obras, consideradas de gran valor espiritual y humanístico, han contribuido enormemente al despertar artístico de generaciones enteras, concretándose de este modo un aporte significativo para la literatura universal.
PERIPLO MANIQUEISTA
Demian: Historia De La Juventud De Emil Sinclair es una novela de “formación”, ya que su propósito es relatar la evolución espiritual de un adolescente recorriendo y atravesando los difíciles años del crecimiento hacia la adultez. El colegial Sinclair es engatusado por Kromer, un mal compañero -vagabundo y fanfarrón- que actúa como hombre experimentado. Sinclair, atraído por la personalidad de Kromer, engaña a sus padres, roba y cae por el tobogán del pecado. Entonces aparece Demian, otro condiscípulo que se expresa de manera distinta, una mirada entre fría, intemporal y misteriosa; que parece salir de un pasado sin edad.

Entendido el libro de este modo, vemos en su protagonista el reflejo de un autor que se mueve entre dos mundos: el de la Luz, la familia y las tradiciones sociales; y el mundo de la Oscuridad, compuesto de todo aquello que le es ajeno. Como buen adolescente, Sinclair se siente atraído por este último. Hesse nos refleja la tormenta de emociones y temores que vive un adolescente; nos enseña el camino que su protagonista sigue para realizarse como persona, dejando de lado las partes que le resultan superfluas mientras va sacando a la luz su propia esencia.
En la introducción al libro, Hesse señala: “...He sido un hombre que busca y lo soy aún, pero no busco ya en las estrellas ni en los libros: comienzo a escuchar las enseñanzas que mi sangre murmura en mí. Mi historia no es agradable, no es suave ni armoniosa como las historias inventadas; sabe a insensatez y a confusión, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que no quieren mentirse más a sí mismos...”. Por lo tanto, la figura de Abraxas resulta ser la representación de lo divino y de lo demoníaco en la realidad metafísica. Demian alguna vez le dirá a Emil que habría de ahondar más allá del dios al que se le rendía culto, porque tan sólo representaba la mitad del mundo, es decir el mundo luminoso. Habría que buscar la otra mitad, un culto a lo demoníaco, al mundo oscuro. Abraxas es el dios que hace posible la visión de los dos mundos en uno solo.
ÉTICA Y PSICOANÁLISIS
La psicología de Jung influiría de manera significativa en toda la obra literaria de Hesse, a la par que éste recogía el desesperanzador panorama que en Europa se observaba desde la Primera Guerra Mundial. Desde esta experiencia, Demian nos pinta una vida interior conflictiva en la búsqueda de la superación de la moral de la Modernidad: valores burgueses, cristianismo hegemónico, escuela tradicional, entre otros aspectos que han impregnado grandes verdades y han eclipsado el fondo de la individualidad de muchos seres humanos.

Demian: Historia De La Juventud De Emil Sinclair es una hermosa novela que nos enseña que la juventud es una época de la vida en la que se deben buscar alternativas para solventar los problemas con paciencia y rigor. Si queremos ser hombres capaces, realmente críticos y trascendentes, diferentes del espíritu gregario imperante; debemos mirarnos hacia adentro, conocernos a nosotros mismos para enfrentar al mundo exterior. Para tal conocimiento, hay que mantener la conciencia del mundo completo cuyas caras son el bien y el mal, sabiendo que ambas aparecerán en nuestras acciones vitales influyendo en sus consecuencias.
En última instancia, nuestra conciencia moral sólo pertenece a Dios y a nosotros mismos. Por lo tanto, debemos ser conscientes de que ella estará siempre ahí, latente, advirtiéndonos de ciertas cosas antes de tomar decisiones; como también rezongándonos cuando hemos elegido actuar apresurada o inapropiadamente. Y esto seguirá ocurriendo aún cuando estemos exhortados a seguirla, a pesar de los errores. En todo caso, lo importante es ser consecuentes y leales, a pesar de las limitaciones. Después de todo, no sabemos cuándo tendremos que defender nuestra propia postura a capa y espada.
Jorge Antonio Buckingham
ENLACES RECOMENDADOS
http://en.wikipedia.org/wiki/Hermann_Hesse (en Wikipedia).
http://www.hermann-hesse.de/en (en Hermann Hesse Portal).
http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/literature/laureates/1946/hesse-bio.html (en NobelPrize.org).
http://www.dw.de/hermann-hesse-misunderstood-but-loved/a-16152933 (en Deutsche Welle).
http://www.levity.com/corduroy/hesse.htm (en Levity.com).
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