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LAS CRÓNICAS DE CONAN EL BÁRBARO, DE ROBERT E. HOWARD: EL AGRIDULCE SABOR DE LA VICTORIA

24 de octubre de 2014

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Debe reconocerse que una historia sin héroes es como un árbol sin hojas. Este arquetipo cuenta con sus propias virtudes, pero también con sus propios defectos; para convertir la acción del personaje en una elección más decisiva de la que realmente es. Tomemos como ejemplo al bárbaro, un sujeto tan imponente que se sale de su propia majestuosidad. Sabemos lo que se espera de él: un tanque, una descerebrada montaña de músculos que va arremetiendo contra todo a mandoblazo limpio. Sólo basta ponerle frente a una momia, y no le temblará el pulso al lanzarse contra ella, mientras sus demás compañeros se congelan de miedo. Esta misma determinación le impide huir de un combate por muy mal que se pongan las cosas. La irrevocable consigna es drásticamente vencer o morir.

Los pueblos de la Antigüedad miraban con desdén a sus vecinos. Los clásicos dieron el nombre de “bárbaros” a todos los extranjeros de las regiones fronterizas del Imperio Romano contra los que lucharon -si bien se limita la consideración a los que, ocupando en Europa las regiones al norte del imperio, lo invadieron apoderándose de su parte occidental. Atendiendo a su condición etnolingüística, estos pueblos eran muy diferentes entre sí, pudiendo distinguirse entre sí de los demás miembros de la horda. Para hacer hincapié sobre esta beligerante temática, hacemos un resumen de Las Crónicas de Conan El Bárbaro, la colosal obra de Robert E. Howard -acaso un monstruo de la épica fantástica de inicios del siglo XX.

UN AMOR ENFERMIZO

Robert Ervin Howard nació el 22 de enero de 1906 en Texas (Estados Unidos). Hijo de Isaac Mordecai Howard y Hester Jane Ervin Howard, vivió con su familia en Texas. Robert se volvió adepto al gimnasio y llegó a ser un joven atlético, pero solitario, introvertido y huraño. Por eso tuvo muy pocas amistades, exceptuando las epistolares que hizo entre los escritores del círculo de H.P. Lovecraft -con quienes empezó a cartearse a principios de los 30s. Le interesaban los conflictos entre civilización y barbarie (con una perspectiva nietzscheana de esta última), las teorías geológicas e históricas, la decadencia de las razas y la eugenesia. Desde 1923, empezó a padecer fuertes depresiones e intentó varias veces suicidarse. Hester Jane era una madre sobreprotectora, y la relación entre ellos se hizo muy estrecha.

Howard consagraba su tiempo a la lectura de libros de historia, llegando a hacerse de una notable erudición. Empezó a escribir con quince años, y a los dieciocho vendió su primer relato, “La Lanza Y La Espada”, a la revista Weird Tales. En 1934, ya era el principal autor de esta publicación. Gracias al éxito, pudo establecer un noviazgo con Novalyne Price, una maestra de Cross Plains, pero en 1935 ella lo dejó por uno de sus escasos amigos... el editor de Weird Tales. Luego de este frustrante episodio, Hester Jane enfermó de tuberculosis y la situación económica de la familia estuvo afectada.

Howard creó una pléyade de héroes de la narrativa de ficción, casi siempre bárbaros que llegaban a ser reyes como Kull de Atlantis o Conan el Cimmerio. Aventureros pictos y celtas en la Britania romana, el boxeador Steve Costigan, novelas del oeste estadounidense... Su personaje más importante fue Conan, que el público descubrió en el relato “El Fénix De La Espada” (1932). Pero Howard, además de los personajes de Mak Morn, Kane o Sonja; escribió otras ficciones históricas.

El 11 de junio de 1936, hacia las ocho de la mañana (después de que su madre entrara en coma), Howard se sentó en la parte delantera de su coche y se disparó un tiro en la cabeza. Murió ese mismo día y su madre falleció al día siguiente. Ambos compartieron el funeral y fueron enterrados en el cementerio de Greenleaf. Howard fue caracterizado por el actor Vincent D’Onofrio en la película The Whole Wide World (1996), basada en su aquejada vida (y en el libro autobiográfico de Novalyne Price, interpretada aquí por Renée Zellweger).



NACIDO PARA SER REY

Conan nació en un campo de batalla. Hijo de un herrero de las tierras norteñas de Cimmeria, siendo muy joven tomó parte en el saqueo de Venarium, puesto fronterizo con Aquilonia, uniéndose poco después a una banda de Aesir. En Vanaheim, conoció a un hechicero llamado Shaman, que le mostró una visión del futuro en la que se coronaba rey del más poderoso de los reinos hiborios. Atravesó todas las naciones de la Era Hiboria durante varios años, interfirió en los planes del hechicero estigio Toth-Amón (que fue uno de sus enemigos más peligrosos), y como mercenario en el Mar Interior de Vilayet fue perseguido por los soldados del hechicero Kharam-Akkad -pero salvado por la mercenaria hirkania Red Sonja. Antes de asesinar al hechicero, éste le mostró una visión en la que aparecía representado como un fiero león.

Por lo general, los bárbaros suelen tener mal genio. Llevados por sus instintos primarios y su voluntad de predominar, la experiencia les ha enseñado que cuanto más simple es el plan, más fácil es llevar los ejércitos a la victoria. A pesar de su reputación, estos carismáticos líderes son inteligentes. Su habilidad para saber cuándo y en qué parte situar el terreno del combate, y para mantener un ejército ligero -pero fuerte, con velocidad y capacidad de maniobra- les ha proporcionado el respeto incluso de las mejores mentes militares.

Las historias de Conan el Bárbaro ocurren en la ficticia Edad Hiboria, entre la destrucción de la Atlántida y el ascenso de las civilizaciones conocidas. Ésta es una época específica en un tiempo ficticio creado por Howard para varios relatos de fantasía. Los motivos de la invención de esta época podrían tildarse quizás de “comerciales”, pero recuérdese que Howard tuvo una gran afición por la historia y los dramas. El autor era consciente de las dificultades y el tiempo necesario para un trabajo de investigación, por lo que concibió una “época desaparecida” escogiendo nombres parecidos a los de la historia real -pero evitando anacronismos históricos.

En el puerto de Messantia, Conan se vio forzado a huir de las autoridades y se embarcó en la nave Argos, hacia Kush y los Reinos Negros. La nave fue atacada y hundida por el Tigress (barco pirata al mando de la semita Belit, llamada “La Reina de la Costa Negra”). Ambos se enamoraron, y juntos se dedicaron a saquear las naves de los reinos hiborios durante dos años. Los nativos de las islas Negras lo llamaron Amra, el León, con lo que entendió el sentido de la profecía de Kharam-Akkad. Después del salvaje asesinato de Belit, fue tentado por el mago Zukala, para elegir entre preservar la vida de Red Sonja o recuperar a su amada Belit de la muerte. Conan decidió no sacrificar a la guerrera hirkania.

El Cimmerio fue pirata en las islas Barachanas, capitán de los zingarios, mercenario en Estigia y los Reinos Negros; fue jefe del ejército aquilonio y hecho prisionero por el rey Numedides, al que asesinó posteriormente, proclamándose rey de Aquilonia. Allí tomó por esposa a Zenobia, a quien tuvo que rescatar tras recorrer medio mundo y con la cual tuvo tres hijos: Conn, Taurus y Radegund. Después, tuvo varias aventuras con su hijo Conn, pero tras un tiempo Zenobia murió y, ante el peligro de las Sombras Rojas; abdicó su trono en favor del príncipe Conn, aventurándose hacia occidente en su barco “El León Rojo”, desapareciendo en el mar Occidental.

Conan se rebela contra los hechiceros, al considerarlos artistas que no se basan en el mérito personal, sino en pactos y ayudas sobrenaturales que permiten el dominio de los demás. Se enfrenta con frecuencia a los dioses-demonios que pueblan su mundo, aunque no rehúsa pactar ocasionalmente con algún hechicero o sacerdote que demuestre un comportamiento justo. El dios de los cimmerios, Crom, otorga voluntad y fuerza al ser humano, pero no le concede ninguna otra merced en esta vida ni en el Más Allá.

HÉROE LEGENDARIO

Conan es uno de los héroes más grandes jamás inventados: el bárbaro cimmerio se abre camino con su espada a través de las tierras de la Edad Hiboria y se enfrenta a poderosos hechiceros, a criaturas mortíferas y a ejércitos de ladrones y malvados. En una carrera meteórica que abarcó doce años hasta su trágico suicidio, Robert E. Howard inventó el género que luego se denominó fantasía heroica o “espada y brujería”, del que Conan sigue siendo el máximo exponente. En el volumen Conan El Cimmerio, publicado por la editorial Timun Mas, aparecen los primeros siete relatos del fiero guerrero en sus versiones originales y en el orden en que se los escribió. Ya desde allí, se hace patente que la sed de aventura de este personaje hace que la fuerza de su ataque aumente: su ruido salvaje aturde al oponente, sus mejores aliados son sus armas, y lo único que tiene en mente es la victoria.

Para su impetuosa creación, Robert E. Howard se inspiró en la ruda mentalidad del ciudadano rural del oeste estadounidense, para el cual la ley a veces no siempre es justa ni fácil de entender, sino una compleja trama de la que hábilmente sacan provecho los poderosos. Del mismo modo que los héroes del lejano oeste cumplen objetivos justicieros, aunque a veces sea al margen de la ley y de la religión, Conan vive amoralmente entre pícaros y guerreros -luchando ocasionalmente por lo que él considera justo, sin esperar recompensa por ello. Se trata de un paladín bárbaro, pero no de un salvaje, ya que se da cuenta de los cambios que se producen en la civilización y que en muchas ocasiones considera que ésta es decadente y corrupta (por ejemplo, cuando las leyes apoyan a los poderosos en lugar de servir a la justicia). La única diferencia entre él y el resto de los asesinos de su mundo es su particular sentido del honor.

En 1932, Howard compuso el poema “Cimmeria” y escribió el ensayo “La Edad Hiboria”, aunque no fueron publicados en vida del autor. También se conservan numerosas sinopsis inacabadas de Conan, algunas de ellas publicadas en diferentes colecciones y ediciones, pero terminadas apócrifamente por otros autores. Estos esbozos, fragmentos y resúmenes han sido publicados en la edición crítica que Conan Properties International llevó a cabo con Wandering Star y Del Rey; en su totalidad, y tal y como Howard los dejó antes de morir.

Tal fue la popularidad de este personaje, que debido a la prematura muerte de Howard diversos autores decidieron emprender la labor de finalizar relatos hasta entonces inéditos o inconclusos, o bien escribieron nuevas novelas ambientadas en el universo de ficción que Howard había concebido para Conan. El recientemente fallecido Robert Jordan (creador de la conocida saga La Rueda Del Tiempo) también creó algunas historias para el famoso personaje, también adaptado a varias series de cómics y películas. Libremente inspirado en las obras de Howard, el personaje de Conan ha sido llevado al cine en dos películas protagonizadas por el actor de origen austríaco Arnold Schwarzenegger: Conan The Barbarian (1982) y Conan The Destroyer (1984). Se proyectó realizar además otra película inspirada en el personaje de Howard, que hubiera protagonizado el mismo actor de no haber sido elegido gobernador de California. Con todo, ni siquiera vale la pena mencionar el pálido remake del 2011, muy lejos de lo alcanzado por los dos primeros films.




No cabe duda de que uno de los conceptos más eficaces producidos por el Hombre es el de la “barbarie”. No representa una gran idea (como pueden ser los conceptos filosóficos de “ser”, “esencia”, “alma”, “verdad”, “belleza”, “absoluto”, etc), pero desde tiempos remotos constituye una de las referencias más útiles para designar lo que nos disgusta y nos causa horror o espanto. Se utiliza mucho este vocablo para referirse a todo lo que es bestial, monstruoso, cruel o feroz; aunque en un principio no fuera así. Esa noción negativa a la que se acaba de aludir ha cobrado vigor en los últimos tiempos. Sin embargo, en cuanto a honor y valentía, “barbarie” recupera el matiz primigenio del concepto: un acto deliberado de humanidad, muy frecuente en la sociedad occidental, donde desde niños se enseña a las personas a ser consecuentes consigo mismas y con los demás. Nos referimos a este tipo de barbarie, a esta forma de enaltecer lo humano, que brota de una demanda y un anhelo sincero de alcanzar un fin tan esquivo como la perfección.

Jorge Antonio Buckingham


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MISCELÁNEA BIBLIOGRÁFICA

26 de septiembre de 2014

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A la redacción de este blog han llegado en los últimos meses, por intermedio de sus autores o editores, algunas publicaciones peruanas, tanto periódicas como librescas; a las cuales dedicaremos a continuación un breve comentario.

José María Eguren. Motivos.
Con 40 fotografías del poeta. Edición, prólogo y bibliografía de Ricardo Silva-Santisteban. Lima-Ica: Biblioteca Abraham Valdelomar - Leónidas Cevallos editor, marzo 2014. 225 pp. (Clásicos de la Provincia; 6). 1000 ejemplares.
ISBN 978-612-46353-5-9

Las detenidas prosas de Eguren no son tan conocidas como algunos de sus excelsos poemas. Por ello, agradecemos tener de nuevo a disposición estos escritos publicados en revistas y periódicos limenses entre 1930 y 1932, póstumamente compilados en libro en 1959. En el prólogo se advierte la dificultad de clasificar estos Motivos, donde lo bucólico nos lleva a lo inspirado y cuya totalidad en sí constituye una poética egureniana, impar e insólita. En “La belleza”, el poeta dice: “Es difícil distinguir la belleza de lo sublime; […]. La belleza es lo bueno como principio puro; es la harmonía del misterio; sin éste se borra en un compás monótono, en la nada” (p. 75). Sin temor a equivocarnos, podemos considerar como poemas en prosa, entre otros, a los textos “Ventanas de la tarde” (pp. 62-64) y “Noche azul” (pp. 186-191). Como apéndice, se inserta la primera versión del motivo titulado “Visión nocturna” (pp. 217-225), gracias a la investigación del egurenista César A. Debarbieri, dada a conocer en 1987. De interés bibliófilo: cada prosa está encabezada por las pequeñas fotografías que Eguren captó con la diminuta cámara -de dos centímetros- que él mismo confeccionó en 1923 (1).

Carboncito No. 17, año 14.
Lima, mayo 2014. pp. s/n. Director: Renzo Gonzales. Portada de Amadeo Gonzales.

De las revistas y fanzines que nacieron a mediados del año 2000 augurando, y luego festejando, la caída del fujimontesinismo, pocas sobrevivieron (2) como Carboncito. Catorce años después de su primer número (hecho con cuatro hojas fotocopiadas), los hermanos Gonzales Flores continúan esforzándose por ofrecernos lo mejor del cómic peruano e iberoamericano, y festejando haber sido invitados a la reciente Feria del Libro de Bogotá. En esta ocasión, destacan los cómics de Ale Torres Novoa (¡qué traumática es la niñez!), Alexandra Beguez (sutilezas subiendo la montaña), Martín López (alucinante: ¡Conan el Bárbaro convertido en pato!), Mónica Naranjo Uribe (poesía en oscura acuarela), y los clásicos infaltables de la revista: Álvaro Vélez “Trucha Frita”, Cherman, Jesús Cossio (¡en Miami!), Jorge Pérez-Ruibal, Manuel Gómez Burns, Miguel Det y Power Paola (linda y sutil como siempre). Además, hay buenas adaptaciones de escritos de Raymond Carver (por Gino Palomino), Nicanor Parra (por Óscar Alarcón), Douglas Coupland (por R. Gonzales) y Tom Waits (por Tania Brun). Empero, por ser corrector de textos, me da lástima hallar perennemente, en ésta y otras revistas de cómics, errores gramaticales -términos sin tildes, mala sintaxis, etc- que podrían subsanarse para que el gran arte del cómic reluzca mejor. Excélsior...

Omar Jayyam. Rubaiyat.
Edición bilingüe persa-español. Traducción directa del persa de Azadeh Aalami de Blanc y Ricardo Silva-Santisteban. Introducción, notas y bibliografía selecta de R.S.-S. Lima-Ica: Biblioteca Abraham Valdelomar, junio 2014. 182 pp. (La Fuente Escondida; 11).
500 ejemplares numerados.

La presente es una reedición de los Rubaiyat, que viera la luz en Lima en 1995 y que ahora les muestra en versos alejandrinos sin rimas. En el prólogo, refieren la formación del idioma persa y de su poesía, así como los escasos datos biográficos fehacientes del autor. Luego, se plantean los problemas textuales al verter esta obra -problemas que sin duda tuvo también el poeta inglés Edward Fitzgerald con su primera versión dada al Occidente en 1859-, y que se denotan al comentar las diversas traducciones al español, desde la primera publicada en 1907; entre ellas, destaca la de Jorge Guillermo Borges, el padre de Jorge Luis, editada entre 1924 y 1925. Como se sabe, el arte poética de Jayyam es básicamente un carpe díem horaciano, que deberíamos disfrutar al máximo. Agradezcamos a la poeta y profesora iraní Azadeh Aalami de Blanc (Teherán, 1956) y al poeta peruano Ricardo Silva-Santisteban por este precioso obsequio. Oh poeta, qué seríamos sin tus musicales cuartetas (3), qué seríamos sin tu brillante sabiduría, sin aquellas cuitas sentidas plenamente enamorado de cuanto te rodeaba que plasmaste en tus concisos versos, sabio astrónomo y matemático, oh tú Omar, que conociste los goces y desdichas del amor.

Edgar Allan Poe. Poemas En Prosa.
Traducción, prefacio y notas de Francisco Susanna. Lima-Ica: Biblioteca Abraham Valdelomar, junio 2014. 109 pp. (La Fuente Escondida; 12).
500 ejemplares numerados.

Por supuesto, qué más podíamos esperar. Para los fanáticos de los cuentos y novelas del gran Poe (aquellos fascinados con las intrigas y los asesinatos que habitan entre tétricas casas y escalofriantes calles), no existe su notable obra poética, ni siquiera aquella estructurada en su formato favorito -la prosa, porque leer en verso, dicen ellos, les fatiga los ojos y la poca mente... Ni por curiosidad, ese terrorífico poema titulado magistralmente El Cuervo se encuentra entre sus lecturas. Allá, pues, la ceguera de estos imperfectos apasionados que no conocen más allende lo oleado y sacramentado por los más ramplones críticos del siglo XX -empezando por el anómalo Jorge Luis Borges y el parasurrealista Julio Cortázar, quienes alguna vez fungieron de malísimos traductores de Poe (según han dicho los entendidos). Para suerte nuestra, he aquí una estupenda reedición de los poemas en prosa del autor de Ligeia; es decir, “las piezas más cercanas a este género poético” que el exquisito traductor argentino Francisco Susanna publicara en 1946, en Barcelona. Lúcidamente, un epígono de Poe escribió: “[…] y, en fin, suelen decirse: ¡Allá, las putas, Luis Taboada, los ingleses; / allá ellos, allá ellos, allá ellos!”.

Lucerna No. 5, año 3.
Lima, julio 2014. 78 pp. Director: Julio Isla Jiménez. Comité editorial: J. I. J. y Daniel Romero Suárez. Ilustración de carátula: “After The Hurricane, Bahamas” (1899) por Winslow Homer.
ISSN 2305-0632
[Incluye separata: El Caballero Avaro, de Alexandr Pushkin]

Quinta edición de Lucerna, donde se nota la ausencia de Miluska Benavides, colaboradora de antaño. Isla y Romero intentan no ahogarse -sin aludir a su carátula- ante el oscuro panorama, empezando por su editorial: “Se vive actualmente un momento de intensa actividad literaria en todo el Perú” (p. 3), dicen, sin considerar que el best-seller peruano es el esperpéntico Contarlo Todo de Jeremías Gamboa, hecho a la medida para familias oligárquicas. Luego, letárgicos ensayos sobre Ciro Alegría (pp. 4-9), Roberto Arlt (pp. 22-27) y George Trakl (pp. 28-33); abundantes en lugares comunes. En cambio, resaltan ensayos sobre Javier Sologuren (pp. 10-15), Ricardo Silva-Santisteban (pp. 16-21) y Vladimir Nabokov (pp. 34-39). Mención aparte para el recién descubierto poema “Kábala” (pp. 40-41) de J. M. Eguren, y para las traducciones del poeta suizo Philippe Jacottet por Yamily Yunis (pp. 42-46) y de la obra teatral Tristán (1916) de Ezra Pound, realizadas por J. Isla Jiménez (pp. 47-53). En Lucerna, la creación poética resplandece: destacan textos de Dennise Vega Farfán, Luz Ascárate y Katherine Medina Rondón (pp. 54-63). Empero, la narrativa peruana manifiesta una vez más su prosaísmo. Sorprende saber, por ejemplo, que el cuento “La Mosca Interior” (pp. 64-65) de Stuart Flores ganara el primer lugar de un concurso. Los relatos “En Paz” (pp. 66-68) de Claudia Salazar Jiménez, “Polvo” (p. 69) de Jennifer Thorndike y “Mensaje De Texto” (pp. 70-73) de Orlando Mazeyra Guillén son pésimos, sobre todo el de Mazeyra -que es lo más fofo que he leído en mi vida. No hay duda: esta generación de los Millennials es frustrante y timorata. Al final, reseñan varios poemarios, entre ellos resalta Aguas Oscuras Del Sueño (Cascahuesos, 2013) de Joe Montesinos Illescas (p. 76). Lucerna quizá sea acumuladora y modesta, pero es mucho mejor que Buensalvaje, revista-catálogo de best-sellers.

Alexandr Pushkin. El Caballero Avaro.
Edición bilingüe ruso-español. Ilustraciones de Vladimir Favorsky. Traducción de Ricardo Silva-Santisteban y Anna Naoumova. Prólogo de R.S.-S. Lima: Lucerna Editores, 2014. 65 pp. (Los Alimentos Terrestres; 1).
[“Separata de Lucerna No. 5. Lima, julio de 2014”]

A pesar de lo dicho, tal vez lo mejor de esta edición de Lucerna sea la presente separata, con una de las cuatro Pequeñas Tragedias que A. Pushkin escribiera hacia septiembre de 1830, y luego publicara en la revista El Contemporáneo (que él mismo dirigía). La motivación del poeta ruso para componer esta obra fue la legendaria fama de tacaño de su padre, la misma cualidad que desgracia al personaje principal. No hay más que disfrutar de sus soliloquios, heredados tanto de Shakespeare como de Lord Byron: “Pues nadie sabe cuántas privaciones, / cuánta pasión frenada, pensamientos/ amargos, inquietudes diurnas, noches / sin sueño me costaron. Dirá mi hijo / que tengo el corazón lleno de herrumbre, / y que no conocía los deseos / que no me inquietó nunca la conciencia, / fiera con garras que me roe el pecho, / huésped inesperada, charlatana / insulsa, prestamista descompuesta, / bruja que hace opacar la luna y turba / los sepulcros que expulsan a sus muertos... / No, sufre si deseas las riquezas / y veremos si quieres derrochar, / bribón, lo que costó abundante sangre” (pp. 47 y 49). Las ilustraciones de Favorsky, como se verá, son magníficas (4).

Roger Santiváñez. Poética Piura.
Ilustración de carátula por Francisco Mauricio. Piura: Sietevientos Editores, [julio] 2014. pp. s/n.

La poesía de Santiváñez (Piura, 1956) se muestra siempre fresca y viva, pero al mismo tiempo dispersa y fragmentaria. A veces no logra hilvanar ideas claras; a veces no hay relato concreto, sino sensaciones aleatorias, naufragios existenciales y sombras de retórica coloquial kloakaense. Santiváñez, ausente del país por motivos de estudios desde 2001, ha sentido nostalgia por la Piura de su juventud, urdiendo en su acervo poético acuarelas de adolescente, donde las impresiones pesan más que los recuerdos. Sin embargo, en los últimos años, el autor fue a contraviento de su poesía para embarcarse en aquella nebulosa llamada “neobarroso”. Cuánto quisiéramos nosotros, los seguidores del buen Roger, que dejara esos artificios demodé y volviera a la original poesía de antaño, como la contenida en esta breve plaquette, editada para saludar la reciente visita del autor a su terruño. Son siete poemas (entre ellos, el magistral “Conversación con mi padre en su lecho de enfermo”), previamente publicados en revistas y libros entre 1975 y 2001 -también reunidos en su Dolores Morales de Santiváñez. Selección De Poesía 1975-2005 (Hipocampo, 2006). Estimado Roger, si llegaras a leer esto, espero comprendas la sinceridad con la que escribo estas palabras.

* * *

Precios en librerías.- Tanto Motivos como los otros libros de la colección Clásicos De La Provincia se venden a un promedio de S/. 30 en algunas librerías; mientras que Carboncito No. 17 puede ser adquirido a S/. 10 en la Librería Arcadia Mediática del Cercado de Lima (jirón Rufino Torrico 885) y en otros sitios. En cambio, si logran conseguir alguno de la colección La Fuente Escondida, considérense afortunados, pues son ediciones no venales, que es el mismo caso para la plaquette de Santiváñez. En cuanto a Lucerna No. 5, así como sus anteriores ediciones, está a la venta en librerías al precio promedio de S/. 10, o la pueden pedir al e-mail lucernaliteratura@gmail.com.
Relación del crítico con los autores o editores.- Buenísima y distante en todos los casos, sobre todo con los fantasmas de Eguren, Jayyam, Poe y Pushkin.
Laptop Toshiba Satellite C655 (con Windows 7 Ultimate, Microsoft Office 2010, Intel Celeron inside; y sin Internet outside) para escribir este documento.- S/. 1099.
Viáticos (viaje de ida y vuelta a la avenida Los Frutales en La Molina, a bordo del nuevo Corredor Azul en fase de prueba, con escalas en la Librería Arcadia Mediática del Cercado de Lima y en el Lugar De La Memoria en Miraflores).- S/. 0.
Escribir esta reseña.- No tiene precio.

Para todo lo demás existe Alberto Benavides Ganoza.

Antonio De Saavedra

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1 Para los curiosos bibliófilos, les contaré que la hermosa colección Clásicos de la Provincia comprende, en orden de aparición en librerías, los siguientes títulos: Los Hijos Del Sol, admirables cuentos de Abraham Valdelomar; Lambayeque, monografía de Hans Heinrich Brüning; La Línea De Chorrillos, memorias decimonónicas de Juan de Arona; Katatay, estremecedora poesía completa de José María Arguedas; La Conquista Del Perú, crónica temprana de Cristóbal de Mena publicada en 1534 en Sevilla; y el presente libro de J. M. Eguren.
2 Entre aquellas publicaciones periódicas aparecidas mayormente en Lima por esa época que vienen a nuestra mente, que ostentamos en nuestra biblioteca o que conocemos por referencias y no pasaron de algunos números hasta mediados del 2005, podemos mencionar a las siguientes:

- En artes plásticas y cómic a La Inocente Hecatombe, No Disponible, Pánico (la extraordinaria revista dirigida por Jesús Cossio), Pobrecomic, Por Rencor Al Arte, Poser, Rebelde Lollypop, Sucio Lucro y Vanalidades.
- En literatura a Apeiron, Contradixión, El Acné De Narciso, Favilla (el fracaso de los hoy olvidados poetastros de la PUCP), Girabel (segunda época), Homúnculus (el “revisto poética” del bizarro binomio Gladys Flores/José Farje Cuchillo), Magdala (la notable revista lésbica), Mesa Redonda, Peregrín (revista retrógrada arguedasiana-malagüero haraui), Pistilo, Taller De Poesía UNMSM y Ventana De Medusa (la psicópata -pero nunca surrealista- revista de Walter “Repugnancia” Espinoza Ramírez).
- En música a Audiozine, Autobús (el doble aborto de Luis “Alocado” Alvarado), Background, Britania, Eskizofrenia, Habitación 18, Pro Música (Bateristas), Producciones Ultra, Puñetazo (de Chimbote), Sub (el engendrito de Caleta), Underground Services y Whisper Zine.
- Y las que se hacían llamar “revistas de cultura joven”, o aquellos experimentos de estudiantes de comunicación social, o las que tenían un poco de todo, o las que sinceramente son inclasificables como Age Magazine, El Poste, Héroes (FCCSMP), Marte (una alucinante y más que humorística revista, si pueden consíganla) y Urbano 57.

Por cierto, no podemos dejar de mencionar a publicaciones de todo calibre que dieron la voz poco antes del mencionado año 2000, como Ácido, Apéndice de Bork, Avízate (de Ate-Vitarte), Bluyín, Contranatura, CrashBoomZap (la entrañable publicación de Cherman), El Cuerpo, Este Borde, Flecha En El Azul, La Teta Del Sapo, Poetas Del Asfalto, Pogo (de Trujillo), Proyecto Engendro, ¿Tiene Dientes?, entre otras más que ya por la vejez se nos escapan.
3 Me cabe recordar aquí, cuando yo ni siquiera pensaba estudiar literatura ni soñaba con ganarme la vida blandiendo la pluma, mi acercamiento a la poesía de Omar Jayyam, que se remonta a un hecho musical: en 1990, conmemorando sus 40 años de fundación, la casa discográfica estadounidense Elektra Records editó un doble álbum titulado sugestivamente como Rubáiyát: Elektra’s 40th Anniversary, en el que artistas contemporáneos homenajeaban a quienes alguna vez (o de pasadita, como Bob Dylan) estuvieron en sus filas y catálogos. Es decir, The Cure versiona doblemente “Hello I Love You” de The Doors; Tracy Chapman entona “House Of The Rising Sun” basada en la versión de Glenn Yarbrough; Gipsy Kings demuele “Hotel California” de The Eagles; Billy Brag trova “Seven & Seven Is” de Love; The Sugarcubes tañe “Motorcycle Mama” de Sailcat; Pixies mete “Born In Chicago” de Paul Butterfield Blues Band; Faster Pussycat declara “You’re So Vain” de Carly Simon; Kronos Quartet pone en partitura “Marquee Moon” de Television; Happy Mondays se manda con “Tokoloshe Man” de John Kongos; Anita Baker alcanza “You Belong To Me” de Carly Simon; The Big F grita “Kick Out The Jams Motherfucker” de MC5; Robin Holcomb vocaliza “Going Going Gone” de Bob Dylan; 10,000 Maniacs recrea “These Days” de Jackson Browne; Metallica se gana su primer Grammy con “Stone Cold Crazy” de Queen; They Might Be Giants ejecuta-inmola “One More Parade” de Phil Ochs; John Eddie pone en clave country “In Between Days” de The Cure; John Zorn destroza “T.V. Eye” de The Stooges; entre otros artistas y canciones. Compré este compilatorio (obvio que en la edición doble cassette, después lo conseguí en doble CD en una oscura discotienda del jirón de La Unión) puesto que yo era incondicional tanto de The Cure como de Metallica, pero la satisfacción que sentí ese año al escuchar por primera vez a algunos de estos artífices es indescriptible. En el booklet se menciona la trascendencia de la obra del poeta persa y se dice que, como aquellas artes que son únicamente para iniciados, aquellas joyas de Elektra Records brillarán en el futuro tan luminosamente como en el pasado lo hicieron esos rubíes llamados Rubaiyat.
4 No quiero pecar de suspicaz ni de aguafiestas, puesto que los muchachos de la revista Lucerna, con esta separata de Pushkin, se arriesgan a iniciar su propia casa editora. Sin embargo, ya en la ciudad de Arequipa existía una editorial con el mismo nombre. Menciono esto porque poseo en mi biblioteca el poemario Liturgia Para Un Poeta de Ana María Flores Núñez (Arequipa, 1981), publicado en el año 2009 por dicho sello y que me fuera obsequiado por mi amigo el poeta y editor Harold Alva durante la Feria del Libro 2009. Adjunto aquí la imagen escaneada de la carátula.


ENLACES RECOMENDADOS


http://carboncito.blogspot.com/ (en el Blog de Carboncito).



http://roysantivanez.blogspot.com/ (en el Blog de Roger Santiváñez).

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EL RESPLANDOR, DE STEPHEN KING: ATERRADORA FUERZA SOBRENATURAL

29 de agosto de 2014

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¿Cuántas veces hemos oído hablar de almas en pena o de lugares encantados? Existen muchos testimonios de ellos en casi todas las culturas del planeta: desde cementerios fantasmales a mansiones abandonadas, los lugares embrujados son únicos y curiosamente interesantes. Ellos albergan los espíritus reportados más activos y temibles que han aterrorizado a mucha gente durante siglos. Algunos de estos lugares parecen tener conexiones explícitas con personas que han muerto o que han vivido acontecimientos traumáticos. Sin embargo, no existen razones evidentes de por qué se experimentan disturbios provenientes del Más Allá.

La investigación de fenómenos paranormales es una actividad que se da a nivel general, con asociaciones de “cazafantasmas” funcionando en todo el mundo. Parece ser que cierta tecnología moderna apoya la teoría de la vida después de la muerte. Muchos escépticos todavía no están convencidos, citando fenómenos naturales y anomalías técnicas como las causas reales de los sucesos “numinosos”. No obstante, los mitos y relatos espeluznantes siguen cautivando a miles de cultores del acerbo popular en la actualidad.

Para encontrar más respuestas a estos ominosos menesteres, pasamos revisión a El Resplandor, la escalofriante novela de Stephen King -acaso uno de los representantes más emblemáticos del arte literario volcado hacia el género de horror.

UNA MENTE PERTURBADA

Stephen Edwin King nació el 21 de septiembre de 1947 en Portland, Maine (Estados Unidos). Fue el segundo hijo de Donald King y Nellie Ruth Pillsbury. Cuando el pequeño Stephen tenía dos años de edad, su padre abandonó a la familia. La madre lo crió junto a su hermano mayor David, por propia cuenta (a veces, en medio de grandes problemas económicos). King estudió en Durham Elementary School y luego en Lisbon Falls High School. Cuando aún era niño, presenció un espantoso accidente: uno de sus amigos quedó atrapado en los rieles de un tren y fue arrollado por éste. Aunque el hecho podría haber inspirado las oscuras creaciones de King, el mismo escritor ha desechado la idea.

Stephen King empezó a escribir desde temprana edad, basándose en historietas que había leído y películas que había visto. Mientras estaba en el colegio, comenzó a vender cuentos a sus compañeros, los cuales eran copiados con la misma máquina que su hermano utilizaba para publicar su periódico llamado Dave's Rag. Sin embargo, esa actividad no fue bien vista por sus profesores, quienes le obligaron a devolver el dinero ganado. A los trece años, descubrió en casa de su tía una vieja caja con libros de su padre, la mayoría de ellos correspondiente a los géneros de terror y de ciencia-ficción. Después de algunos años, empezó a publicar sus relatos en diferentes revistas. Tras culminar estudios superiores en la Universidad de Maine, con una licenciatura en Arte e Inglés, y de obtener un certificado para poder enseñar en secundaria; King enseñó inglés en la Hampden Academy. Durante este periodo, él y su familia vivieron en un remolque.

Licenciado en 1970, se casó en 1971 con la novelista Tabitha Spruce, a quien había conocido trabajando como becario en la biblioteca de la universidad. En los primeros años de su matrimonio, King laboró en una lavandería, y obtuvo ocasionales beneficios económicos de la publicación  de  relatos    cortos en una  revista    para hombres -historias breves cuyos réditos en metálico sirvieron para satisfacer las necesidades de su familia. Parte de estos relatos se recogería posteriormente en la obra En El Umbral De La Noche (1978), y algunos de ellos serían objeto de versiones cinematográficas, como Los Chicos Del Maíz (1978).

Durante este período, King comenzó a tener problemas de alcoholismo, adicción que lo aquejó durante una década y que le acarrearía dependencia a otras sustancias. Estos problemas se verán reflejados en su segunda novela, El Resplandor, en la figura de su personaje principal, el escritor alcohólico Jack Torrance -aislado en un hotel por la ominosa presencia de la nieve (que simboliza la cocaína). Después de la publicación de Los Tommyknockers, familia y amigos decidieron ayudarlo con sus vicios, le mostraron su propia basura para que se diera cuenta del nivel de adicción que había alcanzado: latas de cerveza, cigarrillos, cocaína, cajas de Xanax, Valium, Nyquil; eran algunas de las cosas que consumía. Stephen King solicitó ayuda y abandonó todo tipo de alcohol y drogas a fines de los 80s.

LABORANDO EN AISLAMIENTO

Jack Torrance es un escritor al que se le ofrece un empleo como cuidador del hotel Overlook durante la temporada de invierno, junto a su esposa Wendy y su pequeño hijo Danny. Este trabajo parece ser una oportunidad perfecta para demostrar que está totalmente curado de su alcoholismo. El Overlook está situado en lo alto de las montañas de Colorado y el pueblo más cercano es Sidewinder, aproximadamente a 65 kilómetros del lugar. Los caminos son intransitables por el invierno, de modo que el lugar está prácticamente aislado del resto del mundo, especialmente durante los periodos de fuertes tormentas.

A pesar de todos los inconvenientes del trabajo, los problemas económicos y personales de la familia Torrance, Jack acepta el puesto -sin saber nada de los terribles acontecimientos ocurridos en el hotel en el pasado. A medida que los Torrance pasan los primeros meses en el hotel Overlook, Wendy se va dando cuenta de que los síntomas del alcoholismo de su marido empiezan a hacerse evidentes, pese a que allí no hay nada para beber. De igual forma, poco a poco los tres miembros de la familia son testigos de las manifestaciones de terribles espíritus, que ofrecen a los visitantes un número de apariciones y escenas aterradoras/espeluznantes.

La clarividencia de Danny le hace sentir el influjo de amenazadoras fuerzas sobrenaturales. Poco después que la familia llega al Overlook, Danny y el chef del hotel, Dick Hallorann, hablan en privado para discutir sobre el talento del niño que “esplende”, y la subyugante fuerza paranormal que se apodera del hotel. Transcurridas las primeras semanas, Danny comienza a ser amedrentado por lo que describe como una mujer muerta en la bañera de la habitación 217. Jack no encuentra nada allí a primera vista, y Wendy concluye que fue Jack el que hirió al niño nuevamente (como lo hizo algunos años atrás, en una rabieta de borrachera). La historia de los malos momentos en el matrimonio Torrance va aflorando, y las experiencias negativas provocan un distanciamiento en la familia.

Danny ha vislumbrado muchas situaciones escabrosas. Jack y Wendy no pueden explicar su percepción extrasensorial, y un médico intenta dar luces adjudicando al problema al razonamiento deductivo de un niño muy creativo.  A   pesar de todo, Danny  sabe   que    es Tony -su amigo imaginario- la fuente de su extraño conocimiento. Tony le había mostrado escenas de lo que iba a suceder con ellos en el hotel Overlook. El niño sabía que debía avisar a sus padres para que no aceptaran el trabajo -aunque Danny también tiene conciencia de que ésa es la última oportunidad del padre para salvar su carrera literaria.

LA OSCURA SOMBRA DEL PASADO

Stephen King se inspiró en el cuento "La Máscara De La Muerte Roja", de Edgar Allan Poe, para escribir El Resplandor. En varias partes del libro, se hace alusión a ese texto, a través de la frase “...y la muerte roja cayó sobre todos ellos...”. King ha dicho que el libro explora el tema del alcoholismo y la relación entre padres e hijos: en la novela, el autor nos muestra una familia con algunos problemas, pero en la que todos se quieren y se preocupan los unos por los otros. Para que comprendamos las razones por las que cada personaje actúa de determinada manera, es necesario que sepamos su historia, las circunstancias por las que han atravesado, los hechos que les han marcado... En El Resplandor, no existe la palabra “simple”: todos los personajes están dotados de una complejidad tal, que parece que fueran a escapar de las páginas.


King ha escrito más de 50 novelas y vendido 350 millones de copias en todo el mundo, pero tiene un recuerdo vívido de cómo se le ocurrió la trama para El Resplandor, en 1977. Él y su esposa -por entonces vivían en Colorado- se habían ido a las montañas a pasar un fin de semana, en el final de la temporada de vacaciones, y eran los únicos huéspedes en el Hotel Stanley. Como curiosidad, El Resplandor fue retitulada en español a raíz de la película que hizo el genial cineasta norteamericano Stanley Kubrick. Antes la novela se llamaba Insólito Esplendor, y así queda reflejado en la traducción, ya que no se habla en ningún momento de “resplandor”, sino de “esplendor”.


Ha tardado más de treinta años, pero parece que la película El Resplandor ya tiene un proyecto de precuela en marcha. El film se titulará The Overlook Hotel y, según Variety, ya ha encontrado director. El elegido por Warner Bros ha sido Mark Romanek, fogueado en el campo del video musical, aunque también ha dirigido One Hour Photo (2002) y Never Let Me Go (2010). La película se basará en la novela original de Stephen King, y más concretamente en un prólogo que se eliminó antes de su publicación. El argumento se centrará en el archiconocido Hotel Overlook y en su propietario, el millonario Bob T. Walson, cuyo objetivo era el de construir un gran hotel en Estados Unidos al cual poder viajar con la familia. El responsable del guión es Glen Mazzara, guionista de series como The Walking Dead.

Las vistas exteriores del Hotel Overlook corresponden en realidad al Timberline Lodge, un lujoso hotel de montaña de Oregon. El lugar ha sido escenario de otras películas desde entonces. En uno de esos rodajes, el director Boris Sagal sufrió un terrible accidente cuando las palas de un helicóptero lo decapitaron. El helicóptero era el mismo que un año antes había sido alquilado por Warner Bros para grabar las escenas aéreas del inicio de El Resplandor. El siniestro incidente fue rápidamente relacionado con la película de Stanley Kubrick, y desde entonces el hotel tiene fama de “embrujado”.

Se dice que las almas en pena se caracterizan fundamentalmente por ser almas de personas que, después de muertas, no encuentran su camino hacia el Más Allá -por lo que se les encuentra divagando por el mundo sin descanso. Muchos afirman que la razón por la cual las almas en pena no pudieron pasar el umbral de la vida hacia la muerte es porque dichas almas están condenadas. También se menciona que las almas que se encuentran penando en este mundo, son almas de aquellas personas que tuvieron una muerte muy violenta o trágica, por lo cual su alma no ha podido encontrar el camino. Esto puede explicar las apariciones de fantasmas o espectros en el propio escenario del crimen o de su nefasta muerte. Cuando una persona muere de esta manera, muchas veces el alma no se percata de su estado de mortandad y le cuesta entender esto, es por eso que pena buscando una explicación a lo que le está pasando.

En conclusión, nuestra comprensión sobre este tema tiene que ir en aumento. Gracias a la tecnología de punta, muchos fenómenos, secretos y teorías, se han descubierto y demostrado como reales. Es por ello que se debe seguir investigando, experimentando y mostrando mucho interés acerca de estos efectos. Es nuestro sentido de lo numinoso, lo que nos hace creer o no en ellos. De cualquier modo, es muy diferente haber oído o leído sobre estos fenómenos, que haberlos vivido en carne propia. En algunos casos, la experiencia puede ser una maestra brutal, y la mayoría de nosotros no está dispuesta a aprender de tan angustiante manera.

Jorge Antonio Buckingham


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PHILIP LAMANTIA: THE COLLECTED POEMS OF PHILIP LAMANTIA

1 de agosto de 2014

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(Editado por Garret Caples, Andrew Joron y Nancy Joyce Peters. Con un prefacio de Lawrence Ferlinghetti. Bibliografía por Steven Fama.
Berkeley – Los Ángeles–Londres: University of California Press, 2013. LXVI-437 pp.
Incluye: “High Poet: The Life and Work of Philip Lamantia” (pp. XXIII-LXIII), referencias bibliográficas e índice de títulos y primeros versos.)

Nada es casualidad en esta aventurada vida. Todo puede ser configurado, en el caso extremo de que caigamos en el hoyo de la rutina, con aquello a lo que mi adorado André Breton llamó “el azar objetivo” (1). Bueno, pues, hace seis años en cierta noche, luego de un largo día de trabajo, en que yo iba de librería en librería como lo hacía de vez en cuando; se me ocurrió entrar en aquella que aún queda en la penúltima cuadra del jirón De La Unión (también conocido eufemísticamente por los fanáticos religiosos como jirón Belén), en el Centro de Lima. Hace tiempo escribí en la revista musical 69 que tanto las tiendas de discos como las librerías eran puertas dimensionales hacia lo desconocido, y lo que pasó lo comprueba. Luego de chequear varios libros en la mencionada sucursal de Época, distinguí al fondo del local un anaquel polvoriento con telarañas y autores como Luis Alberto Sánchez, Rosina Valcárcel y otros más. Al final del estante se encontraba un pequeño tomo cuadrado, en cuyo lomo apenas se podían distinguir sus diminutas letras. Era nada menos que la edición primigenia de Poesía De Observación (Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1973) del argentino Alberto Girri, de quien yo era devoto. Mi alegría traspasó los mares al tener por fin, entre mis manos, un poemario original del maestro. Pero pronto, parte del regocijo se convirtió en incógnita al leer, en la última sección del volumen, unas versiones de Gerard Manley Hopkins, de William Butler Yeats y de un para mí desconocido poeta llamado Philip Lamantia -quien me era presentado por Girri a través de su traducción del poema “Manis In Pain...” (pp. 127-130) (2), originalmente en el libro Ekstasis en 1959. Siempre he creído que todos los libros (y discos) que adquiero están predestinados para mí por alguna buena razón, y en este caso fue para que conociera a un gran poeta como Lamantia, de quien luego leí algunos textos más y parte de su biografía gracias a nuestra moderna inmensa biblioteca alejandrina llamada Internet. Incluso mi descubrimiento lo di a conocer a través de mi cuenta de Twitter (3).

Hoy, este blog se engalana al reseñar, traducir y deleitarse con la obra poética de Philip Lamantia, que fuera al fin reunida en un tomo por los poetas Garret Caples y Andrew Joron (4), quienes trabajaron junto a la viuda del poeta, Nancy Joyce Peters; volumen que ha alcanzado nuestro fuero interno gracias a las santas manos de la hada más hermosa del mundo... Gracias Ana...

El poeta Philip Nunzio Lamantia nació el 23 de octubre de 1927 en San Francisco, California, en el seno de una familia de inmigrantes sicilianos. Desde pequeño, estuvo atraído por aquello que los surrealistas llamaron “lo maravilloso” (que no tiene nada que ver con esa mierda que Gabriel García Márquez llamó “lo real maravilloso”, para complacencia de señoritos bien): manifestaciones de lo sobrenatural, lo sublime (5) o lo imposible, como lo evidencian los recortes que guardaba con las ilustraciones de Aunque Usted No Lo Crea, de Ripley o las tiras de La Sombra y Mandrake. A los 16 años, luego de una experiencia mística escalando montañas, Lamantia escribió sus primeros poemas; uno de ellos, titulado “Ages In The Wind” (“Épocas En El Viento”), fue su primer poema publicado en una revista escolar. Entusiasmado por la revolución surrealista, que descubrió luego de visitar exposiciones de Salvador Dalí (el Avida Dollars, quien ultimadamente había sido expulsado del surrealismo, cual mojón de caca, por sus simpatías hacia el fascismo) y de Joan Miró en 1942, Lamantia leyó todo lo que estuvo a su alcance: en poco tiempo, escribió una docena de poemas surrealistas, los cuales envió a la revista vanguardista más importante de los Estados Unidos editada en Nueva York, View.

De estos poemas, cinco fueron aceptados y publicados en la edición de junio de 1943 (6). El poder y la originalidad de esos textos, escritos por un chico de 15 años, lo catapultaron para ser saludado por los vanguardistas neoyorkinos como el “Rimbaud americano” (7). Entusiasmado por este recibiendo, Lamantia envió al mismo padre del surrealismo André Breton, quien se hallaba refugiado en Nueva York, otros poemas para ser publicados en la revista que el poeta francés editaba junto a sus amigos exiliados, VVV. Los textos fueron saludados también por Breton, quien afirmó que Lamantia era “una voz que surge una vez cada cien años” (tal vez recordando no únicamente al meteórico Rimbaud, sino también a aquella Gisèle Prassinos, quien con 14 años, publicó sus increíbles primeros versos entre junio y diciembre de 1934 en las revistas parisinas Minotaure y Documents 34). Junto a tres poemas suyos, Lamantia publicó en esa misma edición doble de VVV (No. 4, febrero 1944) una ensayo titulado “Surrealismo en 1943”, que fuera escrito a pedido expreso de Breton, quien creía a raja tabla en el poder de la juventud -pues había dicho recientemente, el 10 de diciembre de 1942, en una conferencia a los estudiantes franceses de la Universidad de Yale: “A partir de ahora, el porvenir está en poder de esta juventud y sólo de ella. El surrealismo, lo repito, ha nacido de una afirmación de fe ilimitada en el genio de la juventud” (8), aseveración profética que se haría manifiesta por sí sola a través de la insurrección obrera y estudiantil en la Francia gaullista, en mayo de 1968.

Mientras tanto, su situación en casa iba en dirección opuesta: debido a su inteligencia precoz y a su espíritu rebelde, Philip fue expulsado de su escuela secundaria a inicios de 1944, y ante la defensa de esa rebeldía, su padre aceptó el destino de su hijo artista. En abril de aquel año, Lamantia obtiene una oferta laboral en la revista View -por lo que, con la aprobación de sus padres, el joven de 16 años se instala en Nueva York. Antes de su viaje, Philip conoció al poeta Kenneth Rexroth por intermedio del editor George Leite, el cual sería una influencia duradera. Ya en la Gran Manzana, el joven poeta se vería envuelto en un medio ambiente estimulante, rodeado por artistas de renombre: Max Ernst, Marcel Duchamp, Yves Tanguy, Nicolas Calas, André Masson, Paul Bowles (quien lo introdujo en su gusto por el jazz) y muchos otros más; quienes lo invitaban semanalmente a inauguraciones de galerías de arte, conciertos de jazz e interminables fiestas y cenas. Y mientras tenía que lidiar con la avalancha de manuscritos rechazados que llegaban a la redacción de View, Lamantia conoció a André Breton cuando éste estuvo en las oficinas de la revista para concretar la publicación de una antología bilingüe de su poesía (9). Los encuentros con Breton, dilectas citas que otros estadounidenses de la época no pudieron gustar ya que el francés era poco sociable (como lo cuenta en el poema que traducimos más abajo), se seguirían dando hasta la partida de Philip de regreso a California a fines de 1944, luego de renunciar a View por desavenencias con sus editores.

El periplo vital de Lamantia después de estos años sería diverso: tendría una importante influencia sobre varios miembros de la Generación Beat (“the best minds of my generation?”, como decía Allen Ginsberg), así como deseos de explorar otras culturas (viajes a México, España, Francia, Italia, Marruecos, Grecia, viviendo con los nativos norteamericanas, etc.), entrar en contacto con algunos ritos psicotrópicos a la par de su adicción a la marihuana y a la heroína -todo esto aunado, además, a sus intensos estados depresivos, periodos a los que llamó “temporadas en el infierno”. Estas circunstancias harían que el poeta se alejara definitivamente del surrealismo y que entrara en una espiral incontrolable, hasta 1965, cuando conoce a su tercera esposa, Nancy Joyce Peters (con quien se casa en 1978). En el interludio, publica su primer libro Erotic Poems (1946), seguido de Ekstasis (1959), Narcotica (1959) y Destroyed Works (1962); títulos que sin duda reflejan sus altibajos existenciales.

Ya establecido con Peters como consejera y musa, Lamantia “retorna a sus raíces iniciales, como un acto natural”, es decir regresa al surrealismo, publicando Touch Of The Marvelous (1966, que contiene su primera fase surrealista) y la antología Selected Poems: 1943-1966 (1967) en la legendaria editorial City Lights. Ambos libros lo ayudarían a cimentar su estatus dentro de la poesía estadounidense. Esto conllevó a que Philip y su esposa retornaran a California luego de residir en Málaga, puesto que a fines de 1969 su Selected Poems... ya había alcanzado las 15000 copias vendidas. Restablecido en San Francisco, Lamantia colaboraría con la aparición del recientemente formado Movimiento Surrealista en los Estados Unidos, publicando textos en sus órganos informativos, y dando a conocer su poemario The Blood Of The Air (1970, título tomado de W. B. Yeats) y una edición aumentada de Touch Of The Marvelous (1974).

Entre 1978 y 1982, el poeta dictaría cursos en el Instituto de Artes de San Francisco, como lo hizo en 1971 en la Universidad Estatal de San Francisco. A mediados de los 80s, Philip participaría en varias lecturas de poesía y daría a la luz dos de sus mejores libros de poemas: Becoming Visible (1981) y el aclamado Meadowlark West (1986) por ser una réplica a los fascistas Cantos del viejo Ezra Pound. Doliente por un repentino cáncer bucal, que se agudizó luego con sus estados depresivos, el poeta se alejaría del ojo público hasta la edición en 1997 de una segunda antología a través de City Lights, titulada Bed Of Sphinxes: New & Selected Poems 1943-1993, que lo ayudaría a salir del abatimiento, teniendo un breve periodo de actividad entre 1998 y 2001. A la par de esto, Lamantia esbozaba un libro titulado Symbolon, que dejó inconcluso, en el que evidenciaba su breve conversión a un esencial misticismo católico. Así, Philip Nunzio Lamantia falleció a los 77 años de edad por deficiencias cardiacas, el 7 de marzo de 2005 en su ciudad natal. Finalmente, se publicaría de manera póstuma en 2008 su libro Tau (inédito desde 1955) junto a Journey To The End, de su entrañable amigo el poeta John Hoffman, fallecido en 1952 bajo extrañas circunstancias en México.

Dejando un momento de lado el haber sido un adolescente prodigioso, ser prácticamente el único poeta estadounidense admitido dentro del movimiento surrealista durante el exilio de Breton en Nueva York y ser el primer en leer poesía acompañado por conjunto de fascinante jazz; Philip Lamantia es uno de los más importantes poetas del siglo XX en los Estados Unidos de América. Aquellos que lo conocieron no dejan de mencionar cuán carismático, encantador y culto fuera en vida. Su obra poética era su mejor vehículo de expresión y a la vez su gnosis, pues a pesar de cierto obscurantismo -dependiendo obviamente de cuál de sus etapas estemos repasando, ¿y qué buena poesía no es oscura?- no deja de sorprender el caudal de revelaciones que podemos captar y sentir a través de sus resplandecientes y jazzeros versos. El nonagenario Lawrence Ferlinghetti apunta que recuerda vivamente la voz de Lamantia como el sonido poético más distintivo que haya oído, contrastándolo con el falso acento inglés de T. S. Eliot, y afirmando que “tanto su persona como su poesía llenaron el vacío entre el surrealismo europeo y la radical revolución cultural estadounidense iniciada por los beats” (p. XX). Y por ello, damos al viento este aleluya, al tener por fin a la mano la obra poética de uno de los más significativos poetas de las últimas décadas (10).


Justamente, para dar mejores luces sobre la poesía de Philip Lamantia, es que hemos decidido traducir seis de sus textos poéticos tomados del reciente The Collected Poems Of... -traducciones en las que tratamos en la medida de nuestras posibilidades (pues ya harto se sabe de las limitaciones al traducir versos, a pesar de nuestra experiencia en estos ejercicios) de acercarnos al espíritu y parafernalia de los poemas originales. Por lo mismo, los poemas han sido seleccionados de sus diversas etapas creativas. Tómense estas traducciones como un breve adelanto de lo que vendrá en un futuro no muy lejano.

Antonio De Saavedra

* * *

SEIS POEMAS DE PHILIP LAMANTIA

El Toque De Lo Maravilloso

Las sirenas han venido al desierto
están acomodadas en un gabinete al lado del camello
que yace ante sus pies de rosas

Un muro de alabastro es puesto sobre nuestras cabezas
por cuatro hombres arcoíris
cuyas desnudas figuras despiden un luz
que lentamente serpentea sobre las arenas

Soy tocado por lo maravilloso
como ágiles dedos de sirenas
que van hacia mi cabello
el cual cae por siempre desde mi testa
para cubrir mi cuerpo
el fruto salvaje de la locura

Contemplad el gabinete está alejándose
y estoy asido a la pierna de aquella hermosa
llamada debajo del mar
BIANCA
Ella se transforma
con el encanto de un ave
en dos labios gigantes
y ahora caigo dentro de la copa del suicidio

Ella es la muñeca angelical vuelta negra
ella es la niña de los ascensores descompuestos
ella es la cortina agujereada
de la que nunca te vas a deshacer

ella es la primera mujer y primer hombre
y estoy perdido en la búsqueda de tenerla

Estoy hambriento por los secretos del pez sádico
me sumerjo en el mar

Estoy buscando la región
donde el humo de tu cabello sea denso
donde estés de nuevo escalando la blanca pared
donde tus tímpanos toquen música
para el gato que se arrastra en mis ojos
Estoy evocando recuerdos tuyos BIANCA

Estoy viendo más allá de la hora y del día
para encontrarte BIANCA

(publicado en VVV No. 4, Nueva York, febrero 1944, p. 18; en Touch Of The Marvelous, pp. 3-4)


Testigo

Porque el traje oscuro se llevase lleva puesto tibio con una corbata negra
y un beso en lo alto de las escaleras

Cuando oyes al traje oscuro rasgarse
en el brocal del corazón la llaga es grande
carne rosa asida en botones de mujer naranja

Mientras hablas metrópolis monocorde
antiqueintelligence
vistiendo heridas por peyote se avecinanlos bulevares
mujeres buscan a sus hijos de usted
quien busca
iluminarse todavía dentro de un traje oscuro

(en la sección Poems 1955-1962, p.130)


3 Poemas

En la llanura
de los ángeles

las costillas bifurcadas
retozan
sinuosamente
la leche de sus entrañas inunda una ciudad

y los arácnidos danzan
fuera de nuestras vidas
las sombras carnívoras viajan
hacia tus ojos

Devastados con arcoíris
sus ágatas vuelan
y se quedan en el pico de ópalo negro

a punto de derrumbar el cielo


Una Gorgona del lenguaje cábala (11)
se presenta
como si fuera una ilusoria ninfa 
del pavimento

pero es realmente un dragón metálico

Cuando tarareo sobre la magullada nube citadina
el arcoíris descuella
su colmillo de luz
genio moldea la banqueta
donde los caminos del gigante
están esparcidos en sus frentes
oh reinos de mármol
derrotados desde el muslo de la jungla


Bestias voladoras
son atraídas a la penosa cristalización
del aire
donde cuelgan laúdes
en un campo entre azul y murmurado oro

He aquí la mudable cárcel de Merlín
también blasonada
en la hendidura de hirvientes minerales

La mano filosófica es desde luego
un espejo reflejando artífices

Aquí el rostro bordeado de hierba
absorbe una perla líquida del canalón

Aquí la apasionante basura reluce
a través de la arena su propia perfección
entre diminutas partículas de estrellas

y el infinito convoca a los granos…

(publicados en revista Caterpillar No. 17, 1971, pp. 3-5; en la sección Poems 1970-1980, pp.285-287)


Poema Para André Breton

Cuando nos encontramos por última vez de casualidad, tú estabas con Yves Tanguy cuyos ojos azules eran el mito de todos los tiempos, en el otoño de 1944
Tubos de luz diurna extendidos a la mampostería entre la 5ta. y la 57 en el logos de lenguajes onomatopéyicos de pueblos autóctonos
Nunca he contemplado los Everglades menos tenuemente que hoy soñando la Oda a André Breton, tú quien superaste todo el buen gusto cognoscible de Charles Fourier
Solamente la gran pipa calumet para ambos Estamos ocultos por estrellas y breas de esta época
Nadie te ha vislumbrado gran poeta de mi tiempo Empero la mirada de tus ojos hacia el horizonte de incendios del norte se vuelve verbal en Strawberry California
la Sierra Nevada vista desde el Monte Diablo en un raro día despejado es suficiente obsequio para mantenerlo a lo largo de los ríos de ruido
Sal metálica vuela libre
en la cual “el estado de gracia” nunca ha caído
en la cual las entidades psicónicas son hojas de roble bruñidas con misterios de amor maravilloso cuyos poderes te despiertan con el glifo geométrico olores fulgurando en sirocos a punto de retornar a África
Puntas musterienses acarician los aires de Tombuctú mientras yo doblo una esquina de ocasos volcánicos desde la última erupción del Monte Santa Helena

(en Bed Of Sphinxes: New & Selected Poems 1943-1993, p. 401)

Traducción: Antonio De Saavedra

________________________________________
1 “Le regard de Nadja fait maintenant le tour des maisons. « Vous-tu, là-bas, cette fenêtre? Elle est noire, comme toutes les autres. Regarde bien. Dans une minute elle va s’éclairer. Elle será rouge. » La minute passe. La fenêtres’ éclaire. Il y a, en effet, des rideaux rouges. (Je regrette, mais je n’y puisrien, que ceci passe peut-être les limites de la crédibilité. Cependant, à pareil sujet, je m’en voudrais de prendre parti: je me borne à convenir que de noire, cette fenêtre est alors devenue rouge, c’est tout.)”. André Breton. Nadja. [Paris:] Éditions Gallimard - Folio, 1964, p. 96.
2 La versión de Girri, contenida tanto en Poesía De Observación como en su Obra Poética III (Buenos Aires: Ediciones Corregidor-Biblioteca de Poesía, 1980, p. 161), dice así:



3 Aquel entusiasta tweet decía: “Acabo de descubrir a un gran poeta surrealista: Philip Lamantia ^_^” (https://twitter.com/andesaa/statuses/3347099829), precedido del que dice: “Compré un poemario de Alberto Girri de 1973, por solamente S/. 3 ^_^” (https://twitter.com/andesaa/statuses/3331079739).
4 Caples y Joron, en los agradecimientos del libro, mencionan que su acercamiento a Philip Lamantia se debió gracias al poeta surrealista Will Alexander, de quien he traducido la estrofa final de un largo poema titulado The Brimstone Boat (publicado en la revista Faucheuse No. 3, junio 2000, pp. 224-286), dedicado a Lamantia: “esto es / irradiación imaginada / desposado Philip / para contactar puntos / para ocultar soles y fragmentos / que conflagran / cósmicos / siempre abovedando hacia el infinito”.


5 Como ya es costumbre, ésta es la nota para los pipiolos de la poesía: Benjamin Péret (1899-1959), uno de los pocos poetas surrealistas franceses a prueba de todo, publicó en 1936 un poemario titulado Je Sublime (Yo Sublime). Luego, en 1956, editó una Anthologie De l’Amour Sublime (Antología Del Amor Sublime).
6 Meses después, un poema escrito en semejante periodo, titulado “Automatic World”, parecería en la edición de octubre de View.
7 Qué coincidencia: años más tarde, tal vez para aumentar sus ventas durante la primavera surrealista estadounidense de los 70s, la editorial City Lights catalogó al destacado poeta Bob Kaufman como “the Black American Rimbaud” sin que hubiera necesidad, pues su obra es de por sí sobresaliente. Por cierto, aviso que existe una excelente edición peruana de El Manifiesto Abomunista [1959] de Kaufman, en versión de Zachary Payne (alias Zachary De los Dolores), con colofón del comandante Rodolfo Ybarra (Lima: Temática Editores Generales, junio 2013. 56 pp.).
8 André Breton. “Situación del surrealismo entre las dos guerras”, en: La Llave De Los Campos. Traducción de Ramón Cuesta y Ramón García Fernández. Madrid: Libros Hiperión, 1976, p. 72.
9 André Breton. Young Cherry Trees Secured Against Hares. Translated by Edouard Roditi. With a coverby Marcel Duchamp. New York: View Editions, 1946.
10 Aquí dejo constancia de que en este magistral libro los editores no hacen mención alguna a los dos estudios académicos que la obra de Lamantia ha merecido, a saber: The Surrealistic Metaphor Of Philip Lamantia (Stetson University, 1976) de Kathryn Kaney Heath, y Hypodermic Light: The Poetry Of Philip Lamantia And The Question Of Surrealism (Peter Lang Publishing-Studies in Modern Poetry; 15, 2005.) de Steven Fratalli, ambos ciertamente citados en los últimos años cuando se trata sobre el surrealismo estadounidense. Así también, no mencionan por ningún lado la única antología de Lamantia publicada en otro idioma: Révélations d'un jeune surréaliste: Poèmeschoisis 1943-1966 (1997) en traducción de Jean-Jacques Celly, poeta francés quien además le dedicó un texto lírico: Lettre à Philip Lamantia (1992).
11 He aquí de nuevo un encuentro más con el azar objetivo: mientras traducía estos versos, el poeta Ricardo Silva-Santisteban me alcanza la última edición de la siempre interesante revista Lucerna (No. 5, Lima, julio 2014), en el que se publica un poema hasta ahora inédito del insigne José María Eguren titulado “Kábala”, sobre el cual anota R. S.-S.: “La palabra cábala significa en su acepción más corriente el cálculo supersticioso en la adivinación del futuro o en el sucederse de las cosas. Ya se sabe que, dentro de la tradición judía, se trata de doctrinas teosóficas basadas en la Sagrada Escritura” (p. 40). Una vez más nada es casualidad en esta aventurada vida...

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