ALTIPLANO: COSMOVISIONES ALTO-ANDINAS

27 de diciembre de 2013

 

Espontáneamente planteado en un inicio como la respuesta alemana a la psicodelia que venía de la Unión Americana, el kraut rock forjó un camino propio que lo convertiría -por sus innegables méritos- en el principal filón del rock de vanguardia al despuntar los 70s: exploraciones antropológicas de métrica motorik, vocación sideral en clave de ariete con que tumbarse las puertas de la percepción, impresionismo altamente expresivo que hizo del sintetizador -en palabras de Ralf Hütter, de Kraftwerk- “un instrumento psicoanalítico, un instrumento freudiano”... De todo ello y más se compone el legado de las bandas alemanas abroqueladas tras esa etiqueta de origen británico.

Lo de Altiplano es plausible no sólo por ser, que sepamos, el único nombre de la movida peruana que parte consciente y específicamente del viejo kraut rock teutón; sino también porque debe ser lo más cercano que la escena local tiene a la categoría de “gestor cultural” (hoy tan de moda y manoseada entre la “gentita chic”). En casi cualquiera de sus formas, la música rock es cultura, pero el dúo conformado por Ronald Sánchez y Carlos Torres Fuentes además recupera     e     integra    constantemente    elementos -estéticos, lingüísticos, históricos- de nuestro acervo prehispánico. Este interés, enraizado desde su debut La Corte Cósmica (Pyramidal Records, 2005), ha sido apuntalado por sus siguientes trabajos -que le han permitido al tándem acceder al circuito de instalaciones y performances en algunos museos de nuestro país e internacionales.

Conversamos vía Internet con Ronald Sánchez a propósito de los cerca de diez años que tiene Altiplano    de    constituido,    y    del lanzamiento -orquestado en exclusiva para El Hexágono Carmesí- de Raiku, recopilación virtual que incluye piezas de sus tres producciones editadas y dos temas hasta hoy inéditos (“Colorful” y “Für Inken”).

EL HEXÁGONO CARMESÍ: ¿Cuándo se forma Altiplano? ¿De quién o quiénes nace la idea?
RONALD SÁNCHEZ: Se fundó en Lima entre los años 2000 y 2002. Altiplano se crea por influencia del sonido amplio y majestuoso de la música tradicional de Puno, la música Sikuri. El sonido y la idea la gestamos Carlos Torres Fuentes y yo, Ronald Hernán Sánchez. Ambos vertemos nuestro interés por ese mundo ritual mágico que es el Perú ancestral.
EHC: ¿Existe una prehistoria como dúo antes de La Corte Cósmica? ¿Presentaciones, quizá maquetas caseras? ¿Experiencias previas haciendo música?
RS: Existe una linda historia que contar con Carlos Torres, Eduardo Lecca, Hermann Hamann, entre otros miembros; que data del año 1999 y llega al 2005. La denominamos la Trigal Sessions: fue una época en la que nos permitimos trabajar en la espiritualidad y en la música cósmica -en los sonidos más mínimos, en la literatura sagrada, en los pensamientos más etéreos... Muchos años de mucha música, grabaciones caseras, improvisaciones que duraban de 3 a 5 horas... Aún todas esas maquetas están ahí intactas, esperando un día para decantarse por nosotros.
EHC: ¿Actualmente Altiplano tiene una alineación definida o permanece como frente abierto de colaboración con músicos afines?
RS: Nos mantenemos en la misma formación desde el inicio. Actuamos como catalizadores, como nexo discretos: Carlos es el encargado en la parte más estética de Altiplano, y yo, digamos que gesto los ambientes. Siempre trabajamos con otros músicos, colaboradores imprescindibles en nuestra música.
EHC: ¿Alguno de ustedes tiene proyectos paralelos?
RS: Casi todo lo que se gesta con otras colaboraciones sale bajo el ánimo/rótulo de Altiplano.
EHC: Las bandas nacionales de post rock arrancan mirándose en Main, Disco Inferno o Flying Saucer Attack; pero Altiplano es de los contados casos locales que parten de una de las principales fuentes del post rock: el kraut rock. ¿Qué es lo que más les atrae de esa vanguardia de inicios de los 70s? ¿Con qué grupos kraut se identifican?
RS: El sonido alemán  nos cautivó mucho por su símil emotivo con la música andina, shamánica y tradicional del Perú. Encontramos cómo las atmósferas de ambas sonoridades podían dialogar, cómo el interés de mirar hacia uno mismo, hacia lo étnico y el folklore se daba de manera tan natural a través de la electrónica cósmica. Popol Vuh, Tangerine Dream, Klaus Schulze: ésos son nuestros nombres de cabecera.
EHC: ¿Consideras que hay grupo similares a Altiplano a nivel nacional?
RS: Me imagino que los habrá y eso me motiva mucho. Pero carezco de información sobre movimientos musicales en el interior del país.
EHC: ¿Qué opinión te merece el Espira de la época del Electr-Om (1997)?
RS: Debió ser un disco lindo en su momento. A futuro, suena como buen precedente de esas inquietudes 90s y 70s por la música introspectiva. Me hace recordar también a los discos de El Aire.
EHC: Desde un punto de vista estrictamente artístico, ¿están satisfechos con La Corte Cósmica?
RS: Sí, pienso que La Corte... fue un disco que tiene algunas piezas que escapan de la definición convencional de “música”, que escapan de lo que denominamos comúnmente “sonido”, y en ese sentido encuentro la satisfacción de haber reflejado claramente nuestro interés por el Arte.



EHC: ¿De qué modo se da esa integración de instrumentación e imaginario de nuestro pasado prehispánico por una parte, y de kraut rock por otra?
RS: Creo que partimos de la idea de ambientar, crear paisajes similares a nuestra naturaleza geográfica, y es así porque nuestras grandes aspiraciones del alma son como Apus, que comienzan siendo pequeñas piedras para luego ser colosos pétreos. Aire, cielo azul, agua... hablo de elementos vitales cuando pienso en la música prehispánica. Y en el sonido de los sintetizadores y en los procesos, buscamos la contemplación y el eco.
EHC: Entre el debut y Los Mitos De La Creación (2008), transcurrieron tres años. ¿Ustedes sienten que hubieron cambios trascendentales de un paso a otro?
RS: Lo que veo es un camino andado, en el que las primeras etapas exigían más esfuerzo para llegar a ese sonido. Percibo más próximo el sentido estético con cada trabajo nuevo, por lo que ese camino es susceptible de entenderse como la suma de todas las etapas anteriores. Creo en la magia como tal, soy un apasionado del detalle, del trabajo diario y consciente, de la importancia de lograr esta disciplina.
EHC: Háblanos un poco de Los Mitos De La Creación.
RS: Los Mitos De La Creación fue un disco-homenaje al doctor Arturo Jiménez Borja, donde se incluye la voz del ex director del Museo de la Nación dando vida a relatos concernientes al dios Pachacamac, a la creación del mundo andino y a su imaginario. Fue un disco bastante libre, que narra además la historia de la fundación de Lima por Pizarro y sus encomenderos.



EHC: La tercera producción es un EP, Caral, aparecido bajo la modalidad de descarga gratuita. ¿Se ha publicado también en formato físico? ¿A qué se debió el cambio en la difusión de sus trabajos?
RS: Aprovecho la oportunidad para aclarar que Caral es un trabajo que le pertenece a la Universidad Del Pacifico, un disco de largo aliento (contiene 15 canciones). Lo que se difundió en Caral EP fueron dos temas del disco completo y otros tres correspondientes a los dos discos anteriores. Los trabajos de Altiplano no están en línea en su totalidad: apenas un par de canciones, un par de videos. En físico es otra cosa: creo que me encanta la idea del material que perdura, palpable. Espero que el próximo disco de Altiplano aparezca en formato “huaca” o “huaco parlante”.
EHC: A diferencia de La Corte Cósmica, jornada en la que la tradición prehispánica es una constante disruptora por estar nítidamente perfilada, en Caral EP esta tradición o veta parece haber sido del todo digerida. De hecho, el sonido de Caral EP ya es más propiamente post rock. ¿Ustedes lo sienten así o tienen otra lectura?
RS: La Corte Cósmica sin duda fue un disco muy libre, íntimo, lleno de búsquedas y pérdidas. Los siguientes proyectos han sido concebidos por encargo, bajo conceptos predeterminados. La ingenuidad aún se siente, creo, en Caral, sólo que es más guiada o contenida. Caral fue un disco muy arduo en su elaboración, comportó un proceso creativo muy puntual con horarios -y disciplina de creatividad más que inspiración.
EHC: Como grupo, ¿Altiplano ha desarrollado otras actividades a la par de su trayectoria discográfica? ¿Instalaciones, performances sonoras?
RS: Sí, en estos años Altiplano ha logrado compaginar instalaciones y espacios de museos u otras ambientaciones. Las más recientes datan de este año: Rayku (en el Modern Museet -Stockholm, Suecia-), Allpa Rayku (Centro Cultural Inca Garcilaso –Lima, Perú) y Lakino (para el Latin-American Film Festival -Berlín, Alemania).
EHC: ¿Palabras finales?
RS: Las de José Mujica en la cumbre de Río, el año pasado: “Cuando luchamos por el medio ambiente, el primer elemento del medio ambiente se llama la felicidad humana”.

Hákim de Merv


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