SOR OBSCENA: UN LARGO VIAJE HACIA LA NOCHE

11 de septiembre de 2009

 

Pecado Mortal EP
(Maqueta, 1989)




No recuerdo un invierno tan mustio/bucólico/deprimente como el de 1987 -el negro cenizo del cielo, la pálida luz blanca que reflejaban las nubes del horizonte, semanas marcadas por los coches-bomba... De igual manera, seguramente tampoco tendré ya ocasión de presenciar ningún invierno semejante: entonces frisaba la adolescencia, y durante esos grisáceos meses menudearon eso que los alcohólicos llaman “momentos de claridad” -cruentos bocinazos que, más que decirte que la vida está cambiando, te dicen que ésta nunca volverá a ser igual. Por esas fechas empezaba, gracias a la radio (todavía un medio difusor decente), mi idilio con la música, principalmente la anglosajona. El rock nacional era un eco lejano del que no tenía consciencia, ni qué decir del rock subterráneo. Tuvieron que pasar dos lustros para que se me presentara la oportunidad de acceder al legado de las primeras generaciones subtes. Entre las referencias agenciadas, se coló la maqueta debut de Sor Obscena, fechada en 1989. Ahora me pregunto qué camino habría seguido mi vida si una mano ¿caritativa? me la hubiera facilitado en sus días de espectral resplandor. Aquella vez, ya 1997, fue amor a primera oída.

LA ANGUSTIA MUERE DONDE NO HAY FINAL


La historia no escrita de la escena local dice que, justamente a mediados de 1987, cinco residentes de Lima La Horrible dieron vida a la Monja Impúdica, influenciados por el dark y en menor medida la new wave. Ellos fueron Luis Sanguinetti en la voz, su tocayo Jara al mando de la guitarra, Mino Mele a las baquetas, un tal Pavel en el bajo y otro tal Miguel encargado de los teclados. Este último sería reemplazado al poco tiempo por Ofelia Arellano, circunstancia decisiva debido a que Ofelia completó la formación histórica de Sor Obscena -y a que su aporte ayudó definir uno de los volúmenes más interesantes del rock peruano.

Una primera audición de Pecado Mortal EP vislumbra intenciones mayúsculas de querer hacer algo distinto a colegas “consanguíneos” -Cardenales, Feudales/Paisaje Electrónico, Lima 13 (su debut Los Sueños Mueren Primero se distribuye al año siguiente), Cadena Perpetua, Voz Propia, siguen nombres... Sin embargo, el gran problema que debe superar esta seductora buena impresión es la evidente precariedad técnica del demo. El lado interno de la funda asevera orgulloso “grabado con recursos propios”: tomando en cuenta la agobiante crisis económica que atravesaba el país, esa afirmación debe traducirse como “cero balas”. El audio del cassette es muy pobre, la voz se hace ininteligible no pocos intervalos, secciones completas de instrumentación quedan opacadas. El sonido grupal suena ensamblado a medias: quien literalmente desafina es Sanguinetti, con concha en “Dulce Agonía” y más caleta en “Muerto En Vida”. Incluso el track list consignado en el lomo de la cinta es incorrecto, un error que se ha repetido cándidamente en la blogósfera (el orden real párrafos más abajo).

Aún así, estas carencias no consiguen eclipsar las sugestivas composiciones del quinteto. En la medida en que se trata de una maqueta, podemos deleitarnos justificadamente imaginando qué hubiera logrado Sor Obscena en una grabación con todas las de la ley, en un estudio decente, pulidas todas las aristas de su incordiante accionar. Por esta razón es que hablo de un trabajo expectante, un auténtico diamante en bruto, más que de un logro concluyente.

Para algunos, el extended es sólo otro testimonio epigonal del sonido lóbrego característico de esa convulsa época. A mí la comparación me dice que, musicalmente, la banda se maneja en otro nivel. Aunque Bauhaus no debe considerarse una influencia relevante, el primer medio minuto de “Rincón De La Eternidad” cita a su modo a “Double Dare”, apertura del debut en largo de los ingleses, In The Flat Field (4AD, 1980). De pronto, de provocarle sobresaltos al desprevenido escucha, el tema gira hacia el pop depresivo tributario de Cure y algunos combos oscuros de la gloriosa movida española ochentera (Décima Víctima, por ejemplo, o los Gabinete Caligari de “Gólgota”, “La Vida Es Cruel” y “Cómo Perdimos Berlín”).

Se nota en “Rincón...” que la batuta la tiene la guitarra -ágil cuando es necesario-, por encima de los demás instrumentos. Pero transcurridos los 15 segundos iniciales de “Dulce Agonía”, la guitarra se esconde, se difumina hasta hacerse complementaria, colocándose en el mismo plano que el bajo. Casi inmediatamente recoge la posta una Ofelia Arellano en trance, adaptando sus teclados a los requerimientos de cada número: destilando lastimera melancolía en “Dulce Agonía”, sonando combativa en “Iglesia” o epatando angustiosa en la tremebunda “Muerto En Vida”. Para “Viajero”, asistimos a un duelo soberbio entre Ofelia y la guitarra de Jara, que se resuelve a favor de Luis: la coda subsiguiente es dominada majestuosamente por una guitarra desnuda, que crepita entre el amansado bajo y el leve roce de los platillos. No obstante, el peleadísimo segundo round lo gana Ofelia, cuyas demenciales acrobacias al teclado bajan el telón de “Ciudades Muertas”.



Turno de la lírica. Pecado Mortal EP tiene el olor de un alma en pena recapitulando el descalabro emocional que la condujo a la autoinmolación, soltando lúgubres viñetas abrumadas de ese dolor producido por el simple hecho de vivir en este valle de lágrimas. La inseguridad, los miedos, la apatía, la presión de tener que encajar a la prepo en un mundo y una sociedad con los cuales se es incompatible; son motivo suficiente para no ser muy optimista que digamos. Si “Rincón De la Eternidad” ya ilustraba sobrecogedoramente este conflicto de emociones que surge al encarar la realidad en un ¿tercer?/¿cuarto? mundo, en “Ciudades Muertas” el mero acto de respirar es insoportable, el dique se raja hasta los cimientos, denunciando la situación sociopolítica que padecía el Perú al finalizar   la    década -visiones apocalípticas de pueblos ardiendo, campos desolados, soldados desquiciados, tierra tinta en sangre.

AHORA SÓLO QUEDA DEJAR ESCAPAR EL TIEMPO...

...Atrapar El Olvido Que Nunca Va A Llegar”.

Pecado Mortal EP pasó relativamente desapercibido en su momento. Sin una carta “oficial” de presentación, Sor Obscena se movió en el círculo subterráneo limeño con prontitud -cooptando una entusiasta hinchada en las escasas tocadas que ofreció, es verdad, pero casi como corriendo hacia su propia muerte. Y es que, pese al potencial y a la aceptable calidad de sus directos, el grupo estaba desmoronándose desde dentro. Tras unas cuantas presentaciones, las diferencias entre Luis Sanguinetti y Mino Mele se tornan insalvables, y el vocalista abandona la banda. Para cubrir el puesto llegó Ricardo Breneissen, con quien se registran algunas canciones nuevas. Ciertamente, “Tratar De Escapar”, “Delay” o “Palabras Sobrias” dejan apreciar un sonido más cuajado, pero también más convencional/derivativo. Todo lo contrario a “Sicalipsis” o “No Sé”, temas compuestos junto a Sanguinetti durante el amago de retorno en 1997, y publicados en el irregular La Generación Perdida -si bien “Sicalipsis” ya había aparecido en el tape Bichos Raros, editado por Navaja para celebrar el primer año de la recordada revista Caleta.


TAN SÓLO SUEÑOS DULCES/QUE MUY POCO VAN A DURAR
(TRIVIA)

Producida la desintegración, Mino, Ofelia, Luis Jara Y Pavel se unieron a Piero Bustos (Del Pueblo) para formar Los Músicos, efímero proyecto del que sólo he escuchado “Una Noche”, repescado en el recopilatorio Audición Radical, que conmemoraba el segundo aniversario de Caleta.

Luis Sanguinetti funda Héroe Inocente, un grupejo dizque punk realmente malo, que jamás ha funcionado para nadie, hasta que recaló en la banda de apoyo de Rafo Ráez, donde coincidiría con Mino Mele. La nueva convivencia funcionó poco. ¿Nuevas?/¿viejas? diferencias empujaron a estos ex compañeros a agarrarse a trompadas en medio de una tocada. Ráez expulsó a Luis, Mino se quedaría por un tiempo más.



"Sanguinetti y Mele, en Caleta número 4"

Hacia 1997, Sanguinetti fue convocado para tocar el bajo en Leuzemia y cachuelearse en Dolores Delirio. Curiosamente, en estos últimos debía reemplazar al vocalista, Ricardo Breneissen. Como éste recapacitase al poco tiempo, Luis pasó a ser miembro estable de Leuzemia -y de rebote, dejó tirando cintura a los demás ex Sor Obscena, que intentaran volver como tales ese mismo año- hasta que un escándalo propiciado por Daniel F lo hiciera desertar de la mascarada leuzémica (2004). Actualmente vive un segundo romance con los “resucitados” Dolores Delirio.

Antes del encuentro con Sanguinetti, Mino Mele -por esas fechas en amores con Ofelia- se plegó un tiempo a Del Pueblo cuando se reformó. Hace tres años, Mele editó junto a su nueva pareja, Gisela Pérez-Ruibal, el disco Coca Kintucha, donde ambos arriesgan una compleja mixtura de folklor peruano y electrónica.

A la fecha, empero, muy poco de lo hecho por los ex integrantes de Sor Obscena ha igualado los resultados generados en su primera etapa -el audaz input sónico de una banda autodestructiva que quizás podría haber dado más, de haber mediado circunstancias menos desfavorables. ¿El mejor grupo de los 90s en los 80s? Nos quedaremos con la duda.

Hákim de Merv


ULTIMATE TRACK LIST (ESCUCHALO AQUI)

01 Rincón De La Eternidad
02 Dulce Agonía
03 Iglesia
04 Muerto En Vida
05 Un Viajero
06 Ciudades Muertas

RECOMENDAMOS
 
Bichos Raros: Recopilatorio De Rock Alternativo Peruano (1996), en


Audición Radical (1997), en


La Generación Perdida (1997), en


Sor Obscena: Antología (¿1998?), en
http://oirantuvoz.blogspot.com/search?q=Sor+Obscena (Oirán Tu Voz, Oirán Nuestra Voz)

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