EL SONIDO DE LA CRISIS: BACK TO PERÚ -O UNA HISTORIA DEL ROCK Y LA ELECTRÓNICA DE SABOR NACIONAL- (PARTE 3)

2 de noviembre de 2012

 

V
 
Después de cuatro numerales, seguramente han surgido nuevas preguntas. Paso a absolver aquellas que adivino se caerán de maduras ni bien se atisben las aparentes paradojas que contiene este post de largo aliento.


- ¿Por qué se ha seleccionado gente que ha hecho/afianzado su carrera afuera, como Silvania (+DJ Galax+Ciëlo+Girls On Film), Novalima, Rojos Calientes o El Lazo Invisible?

Porque siguen siendo peruanos. Además, casi todos partieron ya con experiencias a cuestas. Mario Mendoza se posesionó del bajo (sólo) durante un directo de Eutanasia. A Cocó Revilla lo manyaba la gente de la movida 80s, fue íntimo de Támira Bassallo (de Salón Dadá/Col Corazón), y formó Los Huecos con Mendoza antes de enrumbar hacia España y dar vida a Silvania. Algunos miembros de Novalima venían de grupos como Avispón Verde y Circo Ficción -algunos de ellos han participado de la resurrección de Currículum Mortis hace tres meses-, y si bien su debut epónimo fue editado fuera, todos sus discos posteriores han tenido como punto físico de partida estas comarcas... Pero si este alegato no bastara, agregaré que una historia del rock y la electrónica peruanos no puede prescindir de ninguna manera de Silvania. Si algún aporte en el panorama de la música contemporánea debe reconocérsele al Perú, éste es obra de Los Saicos (el equivalente a un Boeing 747 en la Edad de Piedra), Los Belkings (el segundo mejor grupo instrumental de la Historia, sólo por detrás de The Ventures) y Silvania (su disco de remezclas Delay Tambor, 1996, contó con lo más reputado del I.D.M. inglés, y tanto su obra anterior como posterior está llena de momentos épicos). Si Silvania está, no veo por qué no El Lazo Invisible, Rojos Calientes o Novalima.

- ¿Qué hacen Novalima, el Miki González de Café Inkaterra (2004) y Lima Tropical Beats en el cajón de rock mestizo y demás? Si ellos están allí, ¿por qué no Jaime Cuadra? ¿Dónde está El Polen? ¿Y bajo qué criterio se ha puesto a Ciëlo en las coordenadas del ambient pop y a Girls On Film en las del I.D.M./Post I.D.M.?


Todas preguntas fundadas. Para todas tengo respuesta.

En cierta ocasión, durante una conversa telefónica con el fallecido Leonardo Bacteria, se discutió el proyecto de hacer al menos un disco doble que recopile los minutos más inspirados de la música electrónica nacional. Leo me preguntó si era pertinente seleccionar para tal fin a Novalima, a los temas del Café Inkaterra (2004) de Miki González, a Lima Tropical Beats o a Jaime Cuadra. Mi respuesta fue, sigue siendo, “no”. Los citados parten del chill out, la vertiente más light y manoseada del universo digital, para acercarse respectivamente al sonido afroperuano, a la música altoandina, a la chicha y al criollismo. Sus esfuerzos son bonitos, fáciles de escuchar, pero no alcanzan el grado de aputamadrada fisión que sí alcanzan Quilluya o algunas piezas de Christian Galarreta -“Huay No”, “Charangorrión”-. Leo estuvo de acuerdo conmigo. Por convicción, y por respeto a mi difunto amigo, sitúo en la sección de rock mestizo y afines a Novalima, a los temas del Café Inkaterra de Miki González y a Lima Tropical Beats. A Jaime Cuadra no lo rescato porque ODIO la música criolla.

(Previsiblemente, hay lugar para la excepción a la regla: “Lágrimas De Madre”, de González, drum’n’bass lo suficientemente distinto del resto del Café Inkaterra como para enclavarlo en el sector jungle.)

Sin duda, El Polen fue el primer (gran) grupo peruano que fusionó el rock con elementos del folklor oriundo, allá por 1970. Su antigüedad y su sonido insular, a mi juicio, los hace merecedores de un sitial en el prog de los 70s, al que también eran afectos. Pero si alguien quiere ponerlos en los terrenos de la fusión, tampoco hay palta.


Por otro lado, tanto Ciëlo como Girls On Film son “spin offs” de la saga Silvania que enfilaron ¿hacia el neo post punk?/¿electroclash? del trecho 2000-2009. Debería haber creado para ellos una carpeta con ¿alguna? de estas denominaciones. Empero, sólo dos grupos, que además comparten los mismos miembros (más el concurso de la española Ana Laura Aláez en GOF); es muy poco para revivals que afuera sí han caminado bien representados. Decidí, pues, derivarlos a donde los encontrarán.

- ¿Por qué en algunas carpetas se recurre demasiado a un mismo artista o grupo?


Es inevitable. Para que el space rock se cultive en el país, hemos debido esperar a que maduren las propuestas en-principio-psicodélicas de Serpentina Satélite y, sobre todo, La Ira De Dios. La rocktrónica recién se deja oír aquí gracias a Theremyn_4. Y el buque insignia de la neopsicodelia peruana, el más antiguo y el que más ha publicado, es Hipnoascención. Tres ejemplos sobran para ilustrar mi punto.

- ¿No había una gigantesca mancha de grupos metaleros a lo largo y ancho del territorio nacional?

Sí. Su estado de salud, sin embargo, es harina de otro costal. Shane Embury (Napalm Death) dijo alguna vez: “el metal siempre va a estar ahí”. Anna Ramos, redactora de la siempre excelente Factory, replicó: “es una pena que no sea redescubriéndose, sino repitiéndose”. Una situación que coartadas metatextuales como la del post metal no han podido revertir.

- ¿Te mataría subdividir la carpeta electrónica pre-Detroit en los subgéneros correspondientes?


No. Empezar con “Hombre Antena” de Eléctrica De Lima no fue fortuito, ya que es el tema más Kraftwerk de los escogidos. De “0460 Vavas-Maxfactor” a “0482 Interruptor Cucaracha-Sin Un Amor” va el synth pop. De “0483 Unidad Central-Aura Sintétika” a “0492 Unidad Central-Temponauta” va el trance. De “0493 Vavas-The High Latency (Modem Loves)” a “0518 DJ Tumba-Nany” va la electronic body music. De “0519 T De Cobre-No, Nunca” a “0536 Insumisión-No Se Puede” va el techno industrial. De “0537 Maximum Terrorem-Movement #1 For Insects” a “0569 Maximum Terrorem-II” va el industrial químicamente puro. Y cierra la carpeta “0570 Kyleran-Geometric”.

- ¿Esta mega-compilación es “descentralizada” o sólo toma a Lima como referencia?

Por fuerza, las dimensiones del conglomerado limeño inclinan a cederle un 65%, tal vez más, de los temas escogidos. La segunda plaza en orden de importancia es la ciudad de Arequipa (Discrepunkcia, Quilluya, Barriada Vulgar, Interruptor Cucaracha, Comfuzztible, Fiorella16, K.Wi.D, Sicalipsis, Chaska, Los Erizos, Bajocero, Platónica, Perro Negro, Chapillacs, El Divino Juego Del Caos, Los Flechados, Fobya, Mudra, Orquídea). La tercera es el binomio Huancayo-La Oroya, en el departamento de Junín (Alcaloide, S.O.M.A., DJ Rogelio, Corazones En El Espacio, Los Datsun’s, Xtredan, Cleopatra, Ozono, Colores En Espiral, Semilla Galáctica). Bastante más atrás corre el resto: Trujillo (Sónica, Ego, Jardín Solar, Azulejos), Cuzco (Punk Waro, Los Espectros), Ayacucho (Darktech, Los Sideral’s, DJ Tumba), Cajamarca (Ruido Negro), Iquitos (Los Teddy’s) y Tacna (Extremo Sur). Es muy posible que existan guetos rock/electrónicos en todas las zonas del Perú -pero, o bien aún no se han dado a conocer, o bien es harto difícil conseguir/rescatar su música (Los Águilas de Trujillo, por ejemplo).


- ¿Por qué algunos mp3s suenan tan mal?

Los primeros discos compactos de rock y electrónica peruanos se fabricaron en los 90s. Muchas de las obras anteriores han sido relanzadas en formato digital partiendo de los masters, pero también muchas de ellas han sido digitalizadas por fans partiendo de vinilos y cassettes usados -sea porque a las bandas no les interesó relanzar sus trabajos, sea porque ya no existen, sea porque los masters se han perdido. Cualquiera fuese la razón, es nuestra obligación darlo todo por salvar del olvido el legado de nuestras bandas. Un ejemplo palmario a imitar nos lo da España, que en la década pasada vivió en Internet el boom de la arqueología pop: decenas de blogs especializados colgaron las grabaciones más descontinuadas/caletas de la movida chapetona de los 80s, solistas y grupos interesantes que registraron apenas un LP, o un EP o un single; pero que contribuyeron al vocabulario sonoro de la Madre Patria en esa decisiva época. Aquí me he hecho eco de esa tendencia no sólo poniendo de mi bolsillo para digitalizar cintas de Maximum Terrorem, La Sonora Del Amparo Prodigioso y Malditos Poetas; sino también corrigiendo con el Sound Forge fallas de origen detectadas incluso en grabaciones publicadas directamente en digital -amén de una sufrida investigación sobre cuanto LP, EP, compilación, single, revista, libro y hasta columna de “entretenimiento cultural” haya pasado por mis manos (y amén también de las consultas hechas a amigos y entendidos, en especial a dos de ellos, que tuvieron el aguante de no tirarme el teléfono cada vez que les llamaba para encajarles una pregunta tras otra: Jonas García y Wilder Gonzales Agreda). Los errores de información que puedan encontrarse son todos míos.

- ¿Cuál es el chiste de incluir covers perpetrados por los músicos locales? ¿Qué mérito tiene antologar temas que (ab)usan (de los) samplers?


Cuando se empezó a hacer rock peruano, los grupos tuvieron que echar mano de canciones conocidas/consagradas. Ejemplos de esa época aural hay por montones: Los Shain’s y Los Belkings practicando sendas versiones de “Pushing Too Hard” de The Seeds, We All Together reconstruyendo “Carry On Till Tomorrow” de Badfinger, Los Doltons enloqueciendo a la muchachada con su lectura de “King Of The Surf” de The Trashmen, Los Incas Modernos cerrando su debut en 33 rpm con “Bésame Mucho”... En los 80s, en cambio, se prefirieron las composiciones propias. Desde los 90s en adelante, se reactualizó esta costumbre a escala reducida: Leuzemia y “Demolición” de Los Saicos, Ciëlo y “Vamos A Caminar” de UNO, G3 y “Mayoría Equivocada” de Autopsia, Theremyn_4 y “Festival De Los Robots” del Capitán Memo, Cementerio Club y “El Do Del Clarinete” de Yola Polastri, Manganzoides y “I’m 5 Years Ahead Of My Time” de Third Bardo, Tica y “Corazón Sufrido” de Armonía 10 (¡glup!)... Algunos de ellos se han ganado su espacio aquí básicamente por ser los modelos originales nada conocidos o porque son más que cumplidoras versiones -no covers.


El sampler es la piedra angular del idioma universal del remixing. Como mínimo, tengo que decir al respecto que nuestros músicos han sido altamente creativos para usar no sólo muestras de magma sonoro ajeno, sino también fragmentos de películas (tanto nacionales como extranjeras) y, en buena cuenta, todo aquello que pueda ser sampleado. Atención al recuento: El Paso (Yma Sumac en “Tambobambino (4000 M.S.N.M. Mix)”, el escritor indigenista José María Arguedas en “Quemado Entre El Fuego Y El Amor”), Insumisión (Alanis Morrisette en “Legalizen”, Daniel F en “Suicidio En Masa”, La Boca Del Lobo en “No Más/Nyarlathotep”), DJ Tumba (South Park en “X-Perimentalsongs”), Vía 149 (Chris Isaac en “Wicked Game (Lounge Remix)”), Alan M (una fiesta patronal de club departamental en “El Valor”), Ertiub (un mensaje telefónico automatizado en “Acido Tú”, la frecuencia de radiopatrulla en “Off”), Avatar (“Busy Child” de The Crystal Method en “Amantes Del Placer”), Aural Noise (evocando el fantasma de un olvidado anime que flota en el recuerdo, en “Cien Grados Bajo Cero”), Ciëlo (Japan en “Éste Es Mi Avión”), Jardín Vértigo (Thalía en “El Reloj Negro En Ti”), Romero (Waking Life en “Mundo Sin Sol”), Darktech (Beneath The Planet Of The Apes en “Necesito Matar”), Bajocero (el episodio “La Tormenta De Nieve” de Akira Kurosawa’s Dreams en “Dama De Hielo (Tema De Reiko)”), Xtredan (Carl Sagan en “Dios Matemático J. Kepler”), Theremyn_4 (Macross/Robotech en “SDF-1 8Bit Groove”)... Para más inri, dos modelos comprobados de meta-sampleo: en “Legalizen”, Insumisión samplea la versión que Erasure hace de “Voulez-Vous” de ABBA; y en “El Wray”, Luján recicla las esquirlas de “The Move” de Beastie Boys que samplean a Los Ángeles Negros. La poética del sampling alcanza cotas mayúsculas con Luján, un individualista que navega entre el drum’n’bass y explosivos raids de mash-up. Todo se disuelve en sus manos -Jimmy Neutron y el famoso/ridículo speech de Tula Rodríguez en “Doble Click (Pacheco Mix)”, Julio Iglesias en “X-Jazz”, Johnny Weissmüller/Tarzán en “Safaridélica”, Leonidas Carbajal en “Trampolín A La Fama (Carbajal Mix)”- y se metamorfosea en maravillas guasonas del calibre de “Tabaco, Ron & Bass” y “Dos Más”.


(Digresión aparte para la monserga de los “derechos de autor”. Después del advenimiento de Internet, es absurdo pensar que el copyright seguirá vigente. Si el Sistema logra exterminar los servidores de descarga de todo el planeta, aún le faltaría combatir los programas de intercambio de archivos, contra los cuales no puede hacer nada porque en sí mismos no cometen delito punible alguno. Los “derechos de autor” se crearon originalmente para salvaguardar la inversión de las editoriales y, más adelante, de las discográficas y las compañías fílmicas. Desde que la obra de arte entró en la era de la reproducción mecánica masiva, dichos derechos agonizan, lo que es suficiente motivo para celebrar. Hago mías las palabras de Brett Gaylor y Lawrence Lessig. Éste es un mundo de colaboradores, no de consumidores pasivos. Podemos crear y compartir, podemos actuar y -si nos unimos- cambiar las leyes. Esto es remix. Esto es mash-up. Por donde se le mire, esto no es piratería. Si lo es, entonces tenemos toda una generación de criminales, la primera de muchas. Tenemos derecho al acceso universal al conocimiento humano y derecho a la libertad para construir a partir de él. Es necesario repensar una visión equilibrada de la propiedad intelectual y su relación con un dominio público saludable, no restrictivo -en lugar del caduco modelo actual que nos espeta que debemos esperar 70 AÑOS después de la muerte del director/escritor/músico para poder utilizar su obra. Recomiendo con creces darle un par de buenas chequeadas a los subversivos documentales Copyright Criminals, Copiad, Copiad, Malditos y Rip! A Remix Manifesto (que profetizan la pronta muerte de los “derechos de autor”), así como la adopción de la licencia Creative Commons para contribuir a la forja y consolidación de una cultura libre, sin complejos ni trabazones. Más al respecto en http://www.cc.pe/ y http://es.wikipedia.org/wiki/Creative_Commons. Púdrete en el infierno, Richard Gabriel, mercachifle falaz y vil de la oscurantista RIAA.)

VI

Tras cinco acápites de dilatado chamullo, el turno de las palabras finales. Ya era hora, si me lo preguntan.

1200 es un número que jamás se me hubiera ocurrido. Cuando comencé a recopilar, tenía en mente a lo sumo 600 casillas, y esto era ya una exageración. Pero he de admitir, ahora que he terminado, que 1200 es después de todo una cifra insuficiente. Yo mismo tuve que descartar temas de Avalonia, Eter-K, Jardín, Girálea, Los Arman, Tica, Ionaxs, Marujatrax, Elegante, Alcaloide, Luján; y mucho material de Silvania y Theremyn_4 (quienes ya habían colado varias quinas).

Pero estas omisiones, y muchas otras más, tienen un lado positivo. Y es que, parafraseando al texto de José Gallo (Theremyn_4) en el booklet de Contrataque: Tributo Al Rock Subterráneo (2003), ésta no tiene por qué ser la única selección válida de rock y electrónica peruanos. A lo sumo, esta selección aspira a ser el primer paso, la base, el pilar sobre el que cualquiera pueda cimentar una más completa. Todo lo que se requiere es extraer sus directrices.

No siga adelante quien espere encontrar a Amén, a Campo De Almas, a Ádammo o a Trémolo aquí (dese por bien servido con The Emergency Blanket). No siga adelante quien espere encontrar a Pepe Miranda, a Elmo Riveros, a Gustavo “Hit” Moreno o a Danny Valdy aquí (dese por bien servido con Los Doltons). No siga adelante quien espere encontrar a Río, a Arena Hash, a Feiser o al patético retardado de Pedro Suárez-Vértiz aquí (dese por bien servido con Nosequién Y Los Nosecuánto).

La condición de “peruano” no debe convertirse en excusa para atenuar el grado de exigencia cualitativa. Talento del bueno siempre ha habido (lo que no ha abundado son plataformas de difusión/distribución). No se trata de recuperar por recuperar. Se trata de recuperar lo que es valioso -y en esa nebulosa informe, todavía hay, hermanos, muchísimo que hacer: Ácidos Acme, Ordalías, Residuo Psíquico (ja, ja, ja) el perdido demo EP de Labioxina, recopilaciones como Entre Héroes Y Cobardes o Nuestro Silencio Ahoga Sus Gritos, los primerísimos pasos de Séptimo Cielo (cuando eran una banda dark), Juventud La Caigua S.A., Distorsión Desequilibrada, M.A.R.U.J.A. (como tal, sólo rotaron demos de dos temas entre amigos y conocidos), el I EP de Raúl P.R.I.V.A.T., Los Dragones, Dante Gonzáles, Clan De Gárgolas (jo, jo, jo), Irijua Yin, Deformales, Ácido Instinto...


Igualmente, es menester darle la merecida importancia tanto a las compilaciones (históricamente, han sido las únicas oportunidades que han tenido muchas bandas peruanas de registrar su música) como a la labor que en el siglo XXI vienen cumpliendo las netlabels (Internerds Recors y Ruwashayku en el pasado, Dorog Records y Chip Musik actualmente). Y por encima de cualquier consideración, está la de repudiar todo sectarismo de estilo, todo provincianismo mental -Torres Rotondo imposibilitado de ver claramente más allá de 1975 (su reciente Se Acabó El Show parece darme la contra), los vanguardistas haciendo oídos sordos a lo que no sea “experimental”, los “rockistas” para quienes lo digital es por definición “deleznable”, el aturdido vocalista de La Sarita Julio Pérez, berreando que a su grupo se le debe un sitio especial en la historia del rock nacional (y que el mejor combo peruano de todos los tiempos es Los Mojarras...).

Nada ha cambiado después de este alegato. Ningún pulso se ha detenido, ninguna respiración ha cesado. No existe mejor prueba de lo trivial que puede resultar dedicarse a estos temas...

...y sin embargo, aquí estamos. Nietzsche tenía razón. Sin música, la vida sería un error.

Hákim de Merv


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4 comentarios:

Anónimo dijo...

ADDENDA (NUNCA FALTAN)

Es difícil tratar de definir en pocas palabras el sonido que, durante sus diversas encarnaciones, facturaron Mario Mendoza y Cocó Revilla. A punta de variaciones pequeñas pero importantes, la dupla peruana afincada en España siempre se las arregló para eludir etiquetas y clasificaciones, sobre todo después de Silvania. Lo decimos para atenuar el probable efecto negativo que entre los fans pueda tener el hecho de ver definidos a Ciëlo o Girls On Film como electroclash o neo-postpunk: dichas "categorías" son únicamente referenciales.

Hákim de Merv

Anónimo dijo...

ADDENDA (NUNCA FALTAN)

Algunas de las tomas no se corresponden exactamente con el registro de procedencia que aparece en el "copyright" del archivo. "A Caminar" de Catervas, por ejemplo, proviene según esa info de la maqueta Crisálida Sónica: Compilación I (1997). Sin embargo, la versión escogida es la del epónimo CD debut (2001). De igual modo, la primera referencia "oficial" de Dolores Delirio es Cero (1996), donde se incluye "Viento Satélite". La toma seleccionada, no obstante, se extrae del demo autotitulado (1995). El criterio que ha primado es el de escoger la mejor versión, independientemente de la calidad de sonido.

Hákim de Merv

Wu Wei dijo...

Nuevamente felicitaciones por este gran compilatorio. Quiero acotar algo, antes del capítulo III dices: "con ciertos sonrojos, Kyleran es el único compatriota que puede jactarse de haber probado fortuna con el Detroit techno".

El grupo UNIDAD CENTRAL me pasó unos discos que suenan a detroit y él me confirmó que empezaron haciendo techno detroit y no trance como otros medios decían. Saludos!

Anónimo dijo...

Vaya, me voy a quedar sin dedos de tanto agradecer por escrito las felicitaciones que ha generado este post. A riesgo de sonar reiterativo, entonces, muchas gracias por esas palabras.

Me parece estupendo lo que señalan los Unidad Central, pero valga la precisión: la primera referencia del grupo, la maqueta Aura Sintétika, huele más a trance que a Detroit techno. Es genial que hayan tenido antes del demo un período influenciado por el sonido Detroit. Sin embargo, según puedo deducir de lo que se dice, ese material no se ha publicado de modo oficial. Ojalá se lance al mercado una recopilación de temas que documenten ese período de UC. Yo feliz de que se me contradiga rescatando todo el material posible de nuestras bandas y artistas.

A propósito, me escribió un mensaje José Gallo, de Theremyn_4, indicando que le dio con todo a Detroit entre el 2005 y el 2009. El testimonio palmario, según el músico: "Escape En Un Simulador De Vuelo (Beat)", versión incluida en su disco del 2009, Inflamable (Cut Up Sessions).

Hákim de Merv

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